Las Tunas.- El amor es el primer regalo de todo bebé por estas tierras. Por eso son felices desde que dan el primer grito de vida, en cualquier maternidad. En las cercanías de los salones de parto hay todo "un batallón" ansioso por saber cuándo ocurre ese instante divino de nacer. El resto es imaginable... abuelos chochos, padres nerviosos, tíos impacientes, amigos desvelados. Y no importa dónde viva ni qué apellido lleve. Niño o niña son sagrados y bienvenidos aquí.

Publicado en De Las Tunas