Jueves, 16 Febrero 2017 17:51

La versátil creatividad de Crever

Escrito por Juan Morales Agüero
Proyecto emblemático de Crever Proyecto emblemático de Crever Foto del autor

En el Ministerio de la Construcción la tienen registrada con un apelativo genérico: Empresa de Ingeniería y Diseño. En cambio, la mayoría de sus clientes la conoce por Crever, un nombre más comercial y atractivo, formado por las primeras sílabas de las palabras creaciones versátiles.

Luego de peregrinar por varios departamentos del ministerio, Crever alcanzó categoría de empresa en el año 2002. Desde entonces, ha ganado extraordinario prestigio entre su copiosa clientela, en especial por la originalidad, la innovación, la funcionabilidad y el respeto a las normas técnicas de los proyectos que elaboran sus especialistas.
"La razón de la empresa es brindar servicios técnicos –dice el ingeniero Luis Esteban González, su director-. Cuando nos contratan el proyecto de una obra, asumimos todo su diseño: levantamiento topográfico, movimiento de tierra, cimentación, estructuras, paisajismo, instalaciones hidráulicas, sanitarias y eléctricas, paisajismo, diseño de interiores..."
CITA CON LA EXCELENCIA
A los servicios de Crever recurren entidades como Turismo, la Unión Eléctrica, Salud, Comunales, Educación, Cultura, Cimex, Deportes, Etecsa, Gran Caribe, Islazul, Palmares, Comercio, Caracol... La empresa, amén de garantizar la elaboración de los proyectos solicitados, controla que todos se ejecuten tal y como se concibieron.
Según el ingeniero Luis Esteban, la empresa es muy competitiva y ofrece respuestas rápidas a las peticiones de proyectos. Su colectivo ha trabajado en urbanizaciones en Santiago de Cuba y La Habana; en un molino de áridos en Contramaestre; en la ampliación de la Villa Don Lino y de viales turísticos, en Holguín; en el Hotel Playuela, de Ciego de Ávila; en el Conjunto Escultórico Caimito-Hanábana, en Matanzas; en más de 40 obras en varios municipios de Mayabeque... Desde hace un tiempo hace acto de presencia en Cayo Santa María y en un proyecto inmobiliario en la Zona de Desarrollo del Mariel.
"Ese bregar por Cuba, siempre al tanto de cada detalle de la ejecución de los proyectos que nos encomiendan, favorece sobremanera el adiestramiento y la capacitación de nuestro personal técnico –afirma el directivo-. Se trata de una prioridad de la empresa desde su fundación, a la que debemos muchos de los buenos resultados obtenidos. Incluso, exportamos fuerza calificada, pues un importante grupo de especialistas de la empresa ha prestado sus servicios en el exterior.
"Algo que dejó una profunda huella en los anales de Crever fue la llamada Batalla de Ideas. Su contexto constructivo obligó a sus trabajadores a laborar a toda máquina en una gran cantidad de proyectos de extraordinario impacto social, cuyas ejecuciones se hicieron casi en tiempo récord. El movimiento resultó un desafío tremendo que la empresa asumió con responsabilidad y disciplina."
A Crever le consta en su aval tunero obras de trascendencia en los sectores de vivienda, salud y educación. También el centro logístico del parque eólico en construcción, el bulevar, los restaurantes La Avenida, Nuevo Mundo y El 2007, la cremería Las Copas, el Centro Comercial Cimex y la tienda El Telégrafo. El año pasado entregó la Casa Insólita o Anti Gravedad, única de su tipo en Cuba. En cuanto al turismo, asumió la ampliación del polo de Covarrubias, en cuya fundación hace casi dos décadas la empresa tomó parte activa en sus primeros años de trabajo.
UN INCENTIVO PARA EL ESTUDIO
Luis-EstebanUna singularidad de Crever es la atención que les brinda a los jóvenes a partir de estrategias diseñadas para contribuir a su formación vocacional, en especial con estudiantes de Secundaria y Preuniversitario. En ese propósito se tienen en cuenta las llamadas «Puertas Abiertas», concebidas para que los interesados visiten y recorran las instalaciones de la empresa, además de participar en actividades prácticas que les haga comprender y asimilar cuál es su dinámica de trabajo.
La labor prosigue en la Universidad de Camagüey, donde los captados estudian las carreras de Arquitectura e Ingeniería Civil. La empresa los acoge en sus prácticas de producción. Cuando acometen la preparación de sus trabajos de diploma, les ofrece asesorías, tutorías y consultas. Algunos deciden discutir sus trabajos investigativos junto al colectivo.
"Cuando egresan, tomamos parte en las asambleas de otorgamiento de plazas -añade el ingeniero-. En esos espacios hacemos captaciones, además de asimilar las que nos asignan de forma directa. Esos jóvenes tienen hoy un gran sentido de pertenencia por Crever. Tenemos plena confianza en ellos y constituyen un sólido puntal en nuestra empresa, pues con su trabajo contribuyen a incrementar su prestigio."
Uno de esos muchachos que decidió apostar por su futuro en las instalaciones de Crever es el ingeniero Pablo Fernández González, director de Gestión Empresarial de la entidad, un cargo importante que lleva con disciplina y responsabilidad.
"Desde que me gradué hace ocho cursos en la Universidad de Camagüey formo parte de este colectivo del que tanto he aprendido –comenta-. Aquí realicé mis prácticas laborales cuando era estudiante y se ha desarrollado mi trayectoria de proyectista. Esta empresa lo es todo para mí, porque cada día me ofrece la posibilidad de realizarme como profesional. Su liderazgo trasciende la provincia, y lo ha demostrado con creces por la cantidad de proyectos suyos ejecutados en otros territorios. Cada año su cartera de negocios se incrementa.
La voluntad de superación de los especialistas de Crever es notable. Más de una veintena ha vencido maestrías y algunos poseen categorías docentes. Con respecto a la Academia, tiene convenios con la Universidad de Las Tunas y con la de Camagüey. También labora con graduados de Ingeniería Eléctrica en la holguinera Universidad de Moa y establece nexos con ingenieros en hidráulica egresados de la Universidad de Oriente.
EMPRESA DISTINGUIDA
La galería de distinciones de Crever es copiosa: Premio de Calidad, de la Oficina Nacional de Normalización; Premio de la Oficina de la Propiedad Industrial; Premio a la Creatividad y a la Innovación Tecnológica; Vanguardia Nacional; y reconocimientos entregados por la Delegación de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en Las Tunas y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción.
También ha merecido el Premio al Proyecto Terminado, que cada año confiere el Micons a una de sus dependencias en el país. Le fue otorgado en el año 2012 por el proyecto La Parrillada, un acogedor restaurante de comida criolla, concebido con austeridad de recursos. Antes, en el 2008, recibió el Premio a la Conservación en el Salón Nacional de Arquitectura por el proyecto Cadillac, nombre de un hotel tunero al que la restauración de Crever dejó como nuevo.
-La clave de los éxitos de Crever está en sus fortalezas –acota su director-. Al personal calificado y a la utilización de las nuevas tecnologías, agréguele la atención al hombre y la estabilidad de su colectivo. De aquí casi nadie se va, porque los trabajadores ven realizadas sus expectativas. En materia económica, nunca pagamos salarios sin respaldo productivo.
«En el Micons somos una de las empresas solventes. Las utilidades las ponemos en función del beneficio colectivo. Una parte va a la capacitación, la innovación y el desarrollo. Recuerde que aquí se diseña con software que exigen gran preparación. La entidad basa su trabajo en la utilización de técnicas informáticas muy avanzadas, de las que obtiene multimedias, perspectivas de interiores y exteriores, estudios de colores, fachadas y cubiertas que componen el proyecto en su estado final. Otro segmento de esas utilidades la dedicamos a inversiones y a estimular la eficiencia económica».
TÁCTICAS Y ESTRATEGIAS
Para llevar su gestión más allá de los límites tuneros, la empresa debió adoptar formas organizativas racionales y eficientes, capaces de ocasionarle una cifra razonable de gastos. Obviamente, no se trabaja igual en Las Tunas que en La Habana, a cientos de kilómetros de distancia y con una competitividad muchísimo mayor, pues en la capital radican las mejores empresas de proyectos del país.
"Si allá nos encargan un diseño, enviamos a nuestros topógrafos a realizar el levantamiento –añade el directivo-. Luego viajan otros especialistas con otras encomiendas. Todo eso origina gastos por concepto de transporte, dietas, alojamiento... Ah, y los trámites previos pueden durar varios días, pues los documentos sobre el estudio de suelos y la microlocalización de las áreas se preparan en La Habana. Nosotros debemos ir a buscarlos antes de comenzar a trabajar. En consecuencia, hemos tenido que diseñar tácticas y estrategia."
Entre todos los proyectos terminados que nutren el catálogo de Crever, el ingeniero Luis Esteban no se decide por ninguno:
"En la empresa no sentimos orgullo por un proyecto determinado, si de criterios estéticos se trata. Para nosotros, los mejores han sido aquellos de valor utilitario que resolvieron un problema de la comunidad en un momento importante."

Visto 421 veces Modificado por última vez en Viernes, 17 Febrero 2017 07:59

Escriba su comentario

Post comentado como Invitado

0
  • No comments found