buses LasTunas covid 19

Las Tunas.- Con el inicio de la época veraniega refuerzan en Las Tunas las medidas para evitar accidentes de tránsito, a lo que se suma el control del cumplimiento de las disposiciones orientadas en la tercera fase de la etapa de recuperación pos-Covid-19 en Cuba.

Vladimir Téllez Pérez, jefe de la Subcomisión Técnica de Seguridad Vehicular en la Comisión Provincial de Seguridad Vial, declaró que el propósito es prevenir la ocurrencia de siniestros durante la movilidad de las personas que, por regla general, se trasladan hacia los municipios del norte del territorio con el propósito de disfrutar de la playa.

Con este fin, fortalecieron el control y habilitaron puntos de alcoholemia en las vías de acceso a los balnearios, explicó el funcionario, quien subrayó que se exige la aplicación de las orientaciones sanitarias para no estimular un rebrote del nuevo coronavirus.

Por su parte, Oslayne Somoza González, funcionaria de la Atención Primaria de Salud en la Dirección Provincial del sector, alertó acerca del consumo de bebidas en la vía y su incidencia en la accidentalidad.

“Según los grados de alcoholemia son las secuelas, pues de un dominio pleno para conducir, el chofer puede con 0.3 grados disminuir la capacidad de atender a una situación complicada y ante esta la respuesta puede ser más lenta. Aquí el riesgo es moderado; pero mientras crecen los grados, también el peligro.

“Otros efectos implican que las reacciones psicomotoras se tornan más torpes, la visión y la concentración se reducen, hay afectaciones en la motricidad y retardo en los movimientos; más adelante aparece una sensación de euforia y exceso de confianza, por lo que el nivel de riesgo aumenta hasta llegar, con una embriaguez profunda, a la imposibilidad de conducir y el peligro para la vida”, concluyó la experta.

En Las Tunas, las reglas de seguridad vial contemplan que los carros destinados a la transportación de vacacionistas deben poseer el aval de la Planta de Revisión Técnica Automor, de Tránsito, y la pegatina emitida por la Empresa de Transporte de Pasajeros y Cargas Generales (Cardinal).

Al respecto, Roy Fraga Acosta, jefe de la planta popularmente conocida como “somatón”, declaró que el diagnóstico técnico de los medios de transporte dedicados al traslado de los veraneantes es una de las prioridades de trabajo de la entidad, donde hasta la fecha constataron el estado de cerca de 300 equipos.

El también miembro de la Comisión Provincial de Seguridad Vial declaró que el objetivo fundamental es garantizar la seguridad de los medios y, en consecuencia, evitar la ocurrencia de accidentes por desperfectos técnicos.

Las revisiones, detalló, se realizan a la totalidad de los vehículos, tanto en el sector estatal como particular, encargados de llevar personas hacia la zona costera.
Una vez que el equipo resulte avalado como apto, se emite un informe que certifica tal condición, ese documento debe ser, a su vez, refrendado por las autoridades de Tránsito. Con posterioridad, la Dirección Provincial de Transporte emite una pegatina de uso obligatorio para los carros que viajarán hasta el área de playa, enfatizó Fraga Acosta.

Durante los meses de contingencia sanitaria, la planta suspendió la mayor parte de sus prestaciones y solo atendió a los vehículos autorizados por el Consejo de Defensa Provincial, que se encontraban movilizados en las diversas funciones relacionadas con el enfrentamiento al coronavirus SARS-CoV-2.

El colectivo retomó sus servicios tras instaurada la primera fase pos-Covid-19 en el país y, hasta la fecha, ha efectuado más de 700 inspecciones, para lo cual trabajan aceleradamente a fin de recuperar el atraso causado por el cese de las labores. La meta esencial de su esfuerzo es preservar la vida de conductores, pasajeros y peatones.

Escribir un comentario