noraEl 3 de Diciembre, los galenos tuneros celebran el Día de la Medicina Latinoamericana. 26 Digital se une al homenaje con una entrevista a la doctora Nora Uribe, personalidad de la Genética en Cuba y una de las autoras del Manual de Procedimientos de esa rama médica

Las Tunas.- Está ensimismada en la computadora. Bajo los espejuelos, sus ojos inquietos parecen descubrir algo interesante. La sonrisa que se dibuja en su rostro trae la confirmación. Es una mujer ávida de conocimientos, a pesar de los tantos que posee sobre el fascinante mundo de la Genética. Su nombre: Nora Uribe Rodríguez.

A golpe de vista parece una persona de carácter fuerte, estricto. Y sí, lo es; pero nada tiene que ver con dureza de corazón. Es dueña de una sensibilidad inmensurable que adereza con la voluntad de hacer en pos del bienestar social. Con razón, hoy figura entre las personalidades de la Genética Humana en Cuba, distinción que le otorgó recientemente la Sociedad Científica Nacional de esa especialidad.

Conversamos en su pequeña oficina del Centro Provincial de Genética. Allí descubrí que para ella aquel sitio representa algo más que un mero espacio de trabajo. Pudiera definirse como una extensión de su casa, de su vida. Sobre el escritorio, un cuadro con la imagen de las hijas hace un poco más "suyo" el sitio donde pasa gran parte del tiempo descifrando datos.

Café de por medio, encendí la grabadora con la certeza de que disfrutaría acompañar su historia.

¿Cómo transcurrió su infancia? ¿Influyó en el ser humano que es hoy?

"Mi niñez fue buena. En casa fui la pequeña mimada, incluso, mi hermana, ocho años mayor, siempre me protegió con un instinto maternal. Pienso que me tocó vivir una de las mejores etapas a la que pudiera aspirar un pionero en Cuba, desde el punto de vista de los valores.

Mis padres son obreros, beneficiados con el triunfo de la Revolución, y me dieron una educación muy simple, pero cargada de principios. Por esa razón resulté una estudiante cumplidora y ocupé cargos en la Organización de Pioneros José Martí.

"Tuve la gran oportunidad de estar muy cerca de Fidel en la primera asamblea pioneril, preámbulo de los congresos. Ese encuentro me marcó para bien, pues gané en profundidad de pensamiento para defender de manera más enérgica el proceso revolucionario. Justamente, toda esa formación ejerció gran influencia en mis proyecciones actuales.

En una palabra, ¿qué aprendió de su mamá?
La constancia

¿Y de su papá?
Honestidad

¿Tiene algo o alguien que la inspire?
Sí, Fidel.

¿Su gran pasión?
Estudiar. Considero que un profesional de la Salud que carezca de humanismo y ganas de aprender quedará a la zaga; no podrá estar a la altura de los tiempos.

¿Qué es lo que más admira de una persona?
La buena intención y también valoro sobremanera la inteligencia.

UNA MOLÉCULA, OTRA MOLÉCULA

Contra todo pronóstico, Nora dice que "no era Medicina la carrera que quería". Jamás se imaginó con el estetoscopio al cuello, ni en una consulta de cuerpo de guardia. A ella le apasionaba la Biología Molecular y las investigaciones.

No fue hasta que entró en el Ipvce Luis Urquiza Jorge que un golpe de "suerte" le hizo modificar su aspiración inicial. Los profesores le aconsejaron que optara por la Medicina, pues tenía más perfil y a la vez, podía dedicarse a una parte esencial de la Biología: la Genética.

Desde los primeros años de la carrera se vinculó con la rama en el movimiento de alumnos ayudantes. Sabía cuán difícil era cumplir sus propósitos, pero lo consiguió.

Con el tiempo aprendió que podía investigar en diferentes ámbitos sin encerrarse en un laboratorio, tal cual soñaba de adolescente. Incluso, me revela que hoy prefiere los estudios genéticos a nivel de población, las causas de fenómenos y la manera de transformar elementos a favor de la sociedad.

¿Qué valor le concede a la Genética?

A mi juicio, en términos de salud humana, de evolución biológica, la Genética es la esencia de todo. El origen de la vida, la variabilidad biológica y humana tienen allí su explicación. Nadie expresa las enfermedades de una misma manera y la causa está en los genes.

Cada vez más nos alejamos del empirismo y nos acercamos a las esencias desde la ciencia. Llegará el punto en que solo en esta especialidad se encontrará la comprensión de todas las enfermedades y del comportamiento humano.

Los avances traen aparejado nuevos desafíos...

"La ciencia ha permitido acceder a la información genética, al ADN, no solo para conocerla, sino también para modificarla. Y el hecho de que exista esta posibilidad tiene implicaciones para la salud desde el punto de vista social e individual. Hacer un buen uso de estas opciones y del conocimiento representa un gran desafío, que hoy demanda de especialistas con una extraordinaria formación en valores y principios éticos.

"Otro reto es incrementar la cultura genética de la población. Nos sentimos totalmente responsables del desconocimiento de la sociedad, a pesar de que el país ha creado condiciones para trabajar en ese sentido. Muchos piensan que no existe solución en las cuestiones genéticas, y sí la hay, pero desde la prevención".

¿Qué disfruta de ser médico?

"En este momento de mi vida lo disfruto todo. Esta rama médica tiene su peculiaridad, y es que los pacientes no pasan de manera fugaz, sino que permanecen contigo un largo período. Al tratarse de enfermedades poco comunes y crónicas, las personas y el sistema quedan marcados.

"Resulta frecuente que alguien acuda a un cuerpo de guardia por una amigdalitis y no darse por enterado del nombre del galeno de asistencia. En términos de Genética, es todo lo contrario, los pacientes conocen bien a los genetistas y llegamos a formar excelentes relaciones, ser amigos, tratarnos como familia. Realmente es una experiencia maravillosa".

"A quienes atiendo en más de una ocasión ya ni me dicen doctora, prefieren llamarme Norita".

SER FELIZ...

En casa, se le ve en la cocina y en otros quehaceres domésticos, aunque confiesa que nunca aparta del todo los estudios. "Nunca logro desliarme totalmente, aunque esté de vacaciones; la Genética no es solo una profesión, sino parte esencial de mi existencia".

Más allá de esa pasión existe algo sagrado para Norita: la familia. No logra disimular el orgullo por sus hijas; ellas son, sin lugar a dudas, su mejor obra. La mayor estudia Agronomía, motivada por un proyecto familiar, y la menor sigue sus pasos en la Medicina.

¿Cuánto le ha aportado la maternidad a la profesión?

Si hay algo bueno que le pueda suceder a una genetista es tener hijos; sin ánimos de herir a ninguna colega. Solo quien sea madre puede ponerse en los zapatos de una embarazada y calcular la dimensión de tener un hijo con algún problema.

La maternidad me ha beneficiado como médico y ser humano.

¿Qué recomendaría a las actuales generaciones?

Les diría que no pierdan la perspectiva. La existencia no depende únicamente de una situación económica puntual o política. Hay que rescatar la espiritualidad y concentrarse en ser feliz, bajo cualquier circunstancia. Toca percibir las cosas buenas y dejar en un segundo plano aquello que afecta la realización personal.

Pienso que en la medida que los nuevos profesionales busquen explicaciones desde la ciencia podrán comprender mejor la naturaleza humana y los fenómenos sociales. Y eso solo se logra a través del estudio constante.

Me despido y llevo conmigo la emoción que entrecortó sus palabras en más de una oportunidad, y humedeció sus ojos. Pienso entonces, en cuánto sacrificio entraña una prolífera y reconocida labor investigativa desde esta pequeña provincia. Aun así, resulta una meta alcanzable. Nora, con su "genética" de mujer valiente, es la prueba.

Comentarios   

# Leo 06-12-2019 19:19
Una sensacional mujer, felicidades
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