Martes, 25 Junio 2019 06:42

Indisciplinas, ¿sin control?

Escrito por Liodany Arias Tamayo (Estudiante de Periodismo)
Indisciplinas, ¿sin control? Foto: ReyLópez.

Las colas constantes tras los productos básicos para la población generan malestar  e indisciplinas en la ciudadanía. Es preciso atender el tema a fondo

Las Tunas.- En medio de la multitud una voz, entre tantas, pide el último; es en vano. El desesperante calor hace de las suyas. La cola ya existe, no importa que el preciado pollo aun no esté, la gente sabe de antemano que llegará, que debe hacer su entrada triunfal en cualquier instante.

Los ánimos, un poco agitados por el grito de un pequeño en brazos, la señora con bastón que no deja de quejarse del clima, hacen del momento algo interminable.

La fuerte demanda de la población ante las carencias de productos, por la difícil situación económica que atraviesa el país, conllevó a la toma de diversas medidas, con el fin de abastecer a todos y en iguales cantidades. Pero, como dicen por ahí, "el cubano siempre inventa", y más cuando hay necesidades.

Y, cuando estos "inventos cubanos" atentan contra la integridad de personas, abusan de la amabilidad de otros, e irrespetan a aquellos que de una forma paciente esperan para abastecerse, están condenados al desprecio de toda la población.

Es casi cotidiano ya ver algún que otro impedido físico pasar en más de una ocasión por la misma cola, muchas veces pagados por otros ciudadanos inescrupulosos que también faltan el respeto descaradamente al pueblo. Igual se encuentran embarazadas que realizan la misma gestión una y otra vez, sin percatarse que los demás solo están siendo gentiles con ellas.

Y qué decir de esos que llegan y afirman que están allí desde las 5:00 am de la mañana y tratan por todos los medios, de exigir su "puesto". También encuentras a quienes marcan para 20 personas y siempre a los que de una forma u otra se las arreglan para comprar "por otra vía".

De todo eso conocimos en los alrededores del mercado ideal El Serrucho, entidad de este municipio en la que se adoptan medidas como el paso de 10 clientes en cada turno, buscando mayor organización.

No obstante, las indisciplinas se hacen notar a la hora de la compra, cuando usuarios agreden verbalmente con innumerables insultos a la dependiente exigiéndole más de lo que les toca, que, según la resolución ministerial, es de cinco kilogramos cada uno, y así se hace cumplir.

Estas decisiones no han evitado aún el acaparamiento de algunos que se aprovechan de su condición para hacer y deshacer. Lastimosamente, entre ellos vuelven a estar ciertos impedidos físicos, a los que encuentras en las inmediaciones de las tiendas para revender a precios que triplican al original.

Varias han sido las agresiones físicas que han tenido lugar durante las ventas de la esperada ave en los diversos puntos de comercialización en nuestra urbe, trayendo consigo la rotura de cristales y otros bienes materiales. Es frecuente la intervención de la Policía.

Debe existir un fuerte manejo y control por parte de las autoridades competentes para hacer cumplir las medidas en todos los centros de ventas, y una ardua y rigurosa investigación sobre los carnés de los impedidos, así como dar a conocer las medidas para identificar los falsos y exigirlos en las entidades de comercialización.

Es también deber de cada ciudadano velar por el respeto al derecho ajeno. No podemos permitir que las negligencias nos conviertan en una aldea donde reine el caos y las indisciplinas marquen nuestras vidas.

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Post comentado como Invitado

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  • Invitado - Carlos

    Es altamente reconocido el esfuerzo que realiza nuestro Estado para el mantenimiento de los principales productos alimenticios de toda una Isla y muy meritorio en las actuales circunstancias económicas por las que atraviesa nuestro país. Cubano que no agradezca tales esfuerzos, aunque se sienta insatisfecho, peca de desagradecido y egoísta. Llevamos 60 años de revolución y de ellos casi 50 haciendo colas y todavía no hemos aprendido. Si no hacemos “molotes”, “grupos” o estamos unos arriba de otros no hacemos colas. Según la sabiduría popular los Cubanos no llegamos o nos pasamos, pero es raro que hagamos lo justo y este tipo de cola es un ejemplo. Es cierto que la escasez genera desesperación e incertidumbre, pero no justifica las indisciplinas, faltas de respeto, desconsideración, abuso de derecho como lo hacen algunos “discapacitados”, embarazadas y mujeres con niños pequeños en brazos, entre otros “descaros”. No obstante también pienso que nuestras máximas Direcciones pueden contribuir a disminuir estas incidencias, por demás perjudicial para la imagen de nuestra patria, toda vez que son caldo de cultivo para aquellos que, utilizando las redes sociales, difunden imágenes con intenciones malsanas. Como mismo se han controlado productos como el huevo, la salchicha o recientemente el Pescado Atún, se puede llevar el Pollo a las Carnicerías (aparte de la cuota normal) y venderse per cápita por núcleo en correspondencia a la cantidad de miembros y de esta manera, hasta los que trabajan, podrán, sin preocupación, adquirir lo que le corresponda sin necesidad de estar abandonando su puesto de trabajo con las consiguientes afectaciones que por este motivo se producen, hasta tanto se estabilice como sucedió con el aceite.

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