Según diferentes estudios, encontrarse en una habitación cerrada de 30 metros cuadrados con personas que fumen al menos dos cigarros a la hora, equivale a que la persona no fumadora se haya fumado en realidad un cigarro.
Para darnos cuenta de lo peligrosísimo que es el tabaco pasivo, debemos ser conscientes de que mientras que el 15% del humo que desprende el cigarrillo es inhalado por la persona que fuma, el 85% queda disperso en el aire. Mientras que el humo que desprende la punta del cigarro contiene sustancias cancerígenas 100 veces más elevadas que el humo que aspira el fumador activo.
Al igual que el fumador activo, la persona que no fuma y está expuesta al humo del cigarro puede ser víctima de cáncer de pulmón, infecciones de las vías respiratorias, asma y enfermedades cardiovasculares.
Además de los fumadores pasivos adultos, las consecuencias para la salud de los más pequeños cuando una persona fuma a su alrededor es aún peor, y muchísimo más grave. Y es que sus órganos aún no están desarrollados completamente, de manera que los daños provocados son aún mayores, pudiendo sufrir padecimientos de las vías respiratorias, asma y otitis.
La salud es cuestión muy seria, y demanda que el fumador sea responsable, sino por su vida, al menos por la del resto de sus familiares.
Sábado, 27 Mayo 2017 05:17
El riesgo de fumar indirectamente
Escrito por Yuset Puig PupoMucho se habla del riesgo inmenso que corren los adictos al tabaco. Y como el humo del cigarrillo contiene agentes carcinógenos. Pero poco se piensa en los fumadores pasivos, aquellas personas que sufren los efectos de este flagelo, sin querer, solo por estar expuestos a la irresponsabilidad ajena.
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Salud
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