En breve marchó junto a su colega Adrián Leyva Leyva y al estudiante de cuarto año de la carrera de Medicina, Miriel Ávila, hacia tierra del Guaso, donde protagonizarían una jornada histórica.
"Los neurocirujanos guantanameros pidieron nuestro apoyo, pues no contaban con el instrumental ni el entrenamiento en este tipo de intervención. Se trataba de un tumor poco frecuente en la columna vertebral y de gran tamaño; el más grande que he visto en mi vida. También solicitaron la colaboración de especialistas en Neurofisiología de Santiago de Cuba", refiere el galeno.
Sobre la camilla del quirófano estaba una joven de tan solo 20 años, cuyo padecimiento le causaba fuertes dolores que dificultaban su andar. El procedimiento, que duró 10 horas y media ininterrumpidas, representaba la única alternativa médica a su enfermedad.
En el primer tiempo quirúrgico, los médicos locales extirparon la estructura tumoral y luego intervinieron los tuneros. Ambos turnos estuvieron acompañados de los profesionales santiagueros, responsables del monitoreo neurofisiológico para prevenir cualquier posible daño a la médula o estructuras nerviosas.
El doctor Eddy se siente muy orgulloso de los
resultados de la cirugía."Nosotros entramos en la segunda parte a estabilizar la columna vertebral mediante la fijación transpedicular, tecnología moderna que emplea barras y tornillos de titanio de un alto costo en el mundo. Ello permite la reincorporación de la paciente sin problemas para caminar y realizar otras labores", explica.
A pesar de la magnitud de la masa tumoral, la joven aún conseguía caminar, y ello imponía un reto mayor. "Si logras extraer el tumor, fijar la columna, pero sacas a la paciente con un daño adicional, la cirugía se considera un fracaso. Durante el acto quirúrgico el margen de error es mínimo y había que alcanzar los objetivos sin afectar su marcha".
En países del Primer Mundo una operación de este tipo está valorada entre los 70 u 80 mil dólares, y aquí es gratuita. De acuerdo con García Cartón, en esta provincia se han realizado un número importante de ellas con otros medios de fijación, y con el moderno material ya suman unas 20. "Somos de los pocos territorios que han usado esta tecnología, razón por la cual nos llamaron para colaborar.
"Nos sentimos doblemente orgullosos, porque no solo logramos abordar con éxito tan complejo caso, sino que, además, fuimos los primeros en realizar el proceder de la fijación transpedicular en Guantánamo".
Enhorabuena para la Neurocirugía cubana y, sobre todo, para la tunera, que extiende sus experiencias a otras localidades con un futuro promisorio de la mano de jóvenes talentos.






















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