
Las Tunas. - Un cuadrangular de Henry Quintero con dos corredores en circulación en el séptimo encaminó a los Leñadores de Las Tunas a un triunfo de 6-5 sobre los Tigres de Ciego de Ávila, en un duelo celebrado en el estadio José Ramón Cepero. La Cuadrilla verdirroja (7-7) se mantiene en la pelea por un puesto en la postemporada tras doblegar a un rival directo como los avileños (8-6), en un partido que se definió en los innings finales y que exigió lo mejor del bulpén tunero.
El zurdo Eliander Bravo dominó a la artillería avileña durante 4.2 entradas, en las que permitió solo dos carreras limpias y ponchó a cinco bateadores. Aunque no completó la salida de calidad al quedarse a un out de las cinco entradas, su labor mantuvo a raya a los Tigres en los momentos de mayor presión.
Por los locales, Yonny Montero cargó con la derrota tras lanzar seis entradas en las que toleró cinco carreras limpias. A pesar del resultado, el derecho avileño mostró control al no otorgar bases por bolas y ponchar a dos contrarios.
Las Tunas abrió su marcador en el segundo inning con un doble de Luis Pérez Hemminges que remolcó a Roberto Suliban Baldoquín. En el quinto, un triple de Yudier Rondón y un doble de Yosvany Alarcón ampliaron la ventaja a 3-2, tras un inicio de partido en el que los avileños habían tomado la delantera con dos anotaciones en el primer capítulo, favorecidos por un error defensivo tunero.
El momento decisivo llegó en la parte alta del séptimo inning. Con Héctor Castillo en tercera y Yuniesky Larduert en segunda tras recibir pelotazo, Henry Quintero conectó un jonrón por el jardín izquierdo que colocó el 6-2 a favor de la visita. Antes de ese batazo, el relevista Sandro Saldívar había sustituido a Montero con la misión de contener la ofensiva tunera, pero no pudo evitar el daño.
Los Tigres no se rindieron. En la parte baja del noveno inning, con Keniel Ferráz en la loma, Ciego de Ávila armó una rebelión que puso el juego en suspenso. Un doble de Reinaldo Valdivia con las bases llenas trajo tres anotaciones y acercó a los locales a una sola carrera. Fue entonces cuando el director tunero, en una decisión táctica determinante, llamó al cerrador Alberto Pablo Civil Jr., quien retiró el último out para sellar el triunfo y acreditarse su tercer salvamento de la temporada.
Keniel Ferráz, en labor de relevo, se llevó la victoria con 4.0 entradas de trabajo, aunque permitió tres carreras limpias. La defensa tunera cometió un error que costó dos carreras en el primer inning, pero se recuperó con jugadas clave.
Con este resultado, el equipo tunero iguala su récord en 7-7 y se mantiene en la pelea por los puestos de clasificación, en una temporada en la que aspira a llegar a la postemporada. El triunfo ante un rival directo como Ciego de Ávila, que ahora queda en 8-6, demuestra la capacidad del equipo para competir en partidos cerrados, un pilar fundamental en la estrategia del alto mando.