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LasTunasVsCamguey beisbol cuba 2026 0014

Las Tunas. - La lluvia llegó al “Mella”, pero los Leñadores ya habían hecho demasiado daño. Con un ataque de seis carreras en el cuarto capítulo y otro racimo de igual magnitud en el sexto, el equipo verdirrojo aplastó 12-2 a los Toros de Camagüey en un partido que quedó válido tras seis entradas y media y que significó su quinto triunfo consecutivo.

El desafío tomó causes verdirrojos desde temprano cuando los nuestros fabricaron dos con doblete de Henry Quintero en el primer capítulo. En el cuatro Jean Lucas Baldoquín abrió el fuego con sencillo al jardín derecho; Roberto Suliban Baldoquín negoció boleto y Yordanis Alarcón recibió otra base por bolas para llenar las almohadillas con un out. Ahí comenzó el desfile. Deismel Hurtado trajo la primera con indiscutible al central; Héctor Luis Castillo recibió pelotazo para empujar la segunda; y Yudier Rondón desató un doblete al izquierdo que limpió las bases y puso el marcador 6-0.

La estocada final llegó con sencillo de Quintero y otro boleto a Jean Lucas que forzó las séptima y octava carrera. El inning terminó con seis anotaciones, cuatro imparables y la sensación de que el partido había tomado rumbo definitivo.

Mientras la ofensiva tunera despertaba, Yosbel Cancino construía una joya desde el montículo. El diestro verdirrojo se recuperó de las horas bajas que vivió en su primera presentación de esta temporada ante sus coterráneas y estas vez retiró cinco entradas completas sin permitir carreras, con apenas tres indiscutibles, dos bases por bolas y un ponche. Su control fue quirúrgico: de los 19 bateadores que enfrentó, solo uno llegó a segunda base.

La labor de Cancino resultó clave en el tercer y cuarto capítulo, cuando Camagüey amenazaba con acercarse. En el tercero, Yordanis Samón recibió boleto, pero Cancino forzó un doble play de Roberto Acevedo para ahogar el intento. En el cuarto, tras boleto a Samón y sencillo de Yasmani Velázquez, el tunero dominó a Hubert Sánchez con rolling al campo corto que terminó en out y puso fin al peligro. Esa capacidad para dominar a bateadores con corredores en posición de anotar marcó la diferencia.

El sexto capítulo puso la cereza al pastel. Con Quintero en circulación tras sencillo, Jean Lucas Baldoquín conectó sencillo al izquierdo y su hermano mayor remolcó con doblete al central. Entonces apareció Yordanis Alarcón, el cañonero de siempre, y desapareció la pelota por el jardín izquierdo. Cuadrangular de tres carreras que selló el 12-2 y desató la celebración en las gradas del “Mella”. La lluvia siempre amenazante decretó el fin del encuentro.

Alarcón terminó la tarde con dos hits en tres turnos, incluyendo el jonrón, tres carreras impulsadas y dos anotadas. Pero no fue el único: Quintero ligó de 4-3 con doble, dos anotadas y una remolcada; Rondón bateó de 4-2 con doble y tres impulsadas; y Jean Lucas Baldoquín se fue de 3-3 con dos anotadas y dos remolcadas. El lineup tunero, en plena ebullición, conectó 13 imparables en apenas seis entradas.

El pitcheo agramontino nunca encontró respuestas. Raidel Rodríguez cargó con la derrota tras 3.0 entradas de labor, cuatro carreras limpias, tres boletos y un ponche. Leandro Suárez no retiró a nadie y permitió cuatro anotaciones. Abel Bejerano, el último relevista, tampoco pudo contener el vendaval: en dos entradas permitió cuatro carreras más, incluyendo el jonrón de Alarcón.

La única alegría ofensiva para Camagüey llegó en el sexto capítulo, cuando el partido ya estaba decidido ante el relevista Steven Rodríguez. Rafael Álvarez anotó tras boleto a Alexander Ayala y sencillo de Yordanis Samón, y luego Hubert Sánchez conectó elevado de sacrificio que remolcó la segunda. Pero la reacción llegó tarde y sin fuerza pues Rodolfo Díaz llegó para por las cosas en su lugar.

Con este triunfo, los Leñadores alcanzan balance de 11 victorias y siete derrotas, consolidándose como firmes aspirantes a la postemporada. La lluvia, que finalmente suspendió el desafío, no pudo empañar la fiesta. El “Mella” vibró con cada batazo y despidió a los suyos con la certeza de que este equipo tiene argumentos para pelear.