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profesora Lourdes Teresa Santiesteban Cecilio

Las Tunas.- En un rincón acogedor de la Universidad de Las Tunas, donde los ecos de risas y conversaciones se entrelazan, encontramos a Lourdes Teresa Santiesteban Cecilio, doctora en Ciencias Pedagógicas y profesora titular. Ella es un pilar en la formación de docentes en Cuba, con una trayectoria que abarca más de cinco décadas.

En el contexto del aniversario 50 de la Educación Superior en Las Tunas, su historia se convierte en estela vibrante de entrega y transformación.

“Para mí, ser parte del claustro de profesores de este centro es un honor inmenso”, comienza Lourdes a contarnos; sus ojos brillan con una mezcla de nostalgia y orgullo. Recuerda sus inicios en la escuela pedagógica Pepito Tey, donde empezó su carrera como maestra primaria.

“Esa institución significó mucho para mi preparación académica y profesional. No solo fui profesora, sino también estudiante; perennemente busqué elevar mis conocimientos”. Su voz transmite una pasión que ha perdurado a lo largo de los años, e impulsa el deseo constante de aprender y crecer.

Relata cómo su amor por la Pedagogía y la Psicología la llevó a recibir formación continua en diversas universidades. “Siempre quise estar a la vanguardia”, dice con determinación. Desde sus primeras clases hasta convertirse en profesora titular, su sendero ha sido un ejemplo de superación personal y académica que ha influido en innumerables alumnos.

La conversación se torna más profunda cuando habla sobre el impacto que ha tenido en sus pupilos. “Ver a mis estudiantes graduarse como másteres y doctores es una satisfacción indescriptible”, confiesa y deja sentir el júbilo que la invade cuando los ve convertirse en colegas. “Algunos de ellos ahora forman parte del Departamento de Pedagogía y Psicología. Esa continuidad es un regalo que no tiene precio”.

La evaluación reciente del departamento por parte de la Junta de Acreditación Nacional, que resultó en una calificación muy satisfactoria, añade otra guirnalda a su alegría. “Estamos en camino hacia la categoría de excelencia”, afirma; y si ella lo expresa, ese objetivo va rumbo al éxito seguro. Para Lourdes, estos logros son el resultado del esfuerzo conjunto del equipo docente y del compromiso inquebrantable con la calidad educativa.

A lo largo de su carrera, ha sido testigo de cambios significativos en los planes de estudio y en la formación docente. “Desde mis inicios, hemos enfrentado nuevos desafíos que buscan perfeccionar la calidad y preparación de los educadores”, comenta con seriedad. Señala cómo los diferentes programas -desde el plan A hasta el actual E- evolucionaron para adaptarse al contexto cubano.

“Es crucial que los docentes estén preparados no solo para impartir clases, sino, además, para atender las necesidades sociales y emocionales de sus estudiantes”, enfatiza. Su visión sobre la educación va más allá de lo académico; aboga por una formación integral que contemple las realidades del aula.

Hoy celebra 10 lustros en el ámbito educativo, un hito que marca el legado que lleva su nombre y el de muchos otros egregios. “Me siento muy orgullosa de haber compartido este sueño con mis compañeros”, remarca mientras observa a los jóvenes pasar por los pasillos de la Universidad. “Estamos formando a las nuevas generaciones que llevarán adelante nuestra labor educativa”.

Lourdes es un testimonio viviente de esta evolución, un faro que guía hacia un futuro prometedor. En sus palabras resuena la esperanza y el compromiso que ha caracterizado a la Educación Superior en Las Tunas: una senda llena de retos y promesas cumplidas.

“La educación es un viaje continuo”, dice con una sonrisa. “Y yo estoy feliz de ser parte de él”.