
Las Tunas.- Este miércoles se realizó en el museo provincial Mayor General Vicente García el IV Encuentro de Buenas Prácticas para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, auspiciado por el Centro Provincial de Patrimonio Cultural (CPPC).
La apertura del encuentro estuvo a cargo de Luis M. Castillo y contó con la actuación de la compañía Armony Dance, interpretando el danzón Chan chan.
La excelente organización, el alto nivel de los ponentes y las actividades inmersivas demostraron la buena calidad del evento. Sin duda, una experiencia enriquecedora y bien planificada.
El IV Encuentro de Buenas Prácticas contó con la presencia de la doctora Aleida Best Rivero, presidenta de la Comisión de Patrimonio Cultural Inmaterial; Darlenis Urquiola, directora de Cultura en la provincia; así como especialistas y estudiosos del territorio.
El investigador Vicente Álvarez Moreno presentó el tema El casabe como identidad cultural. Abordó diferentes términos del imaginario popular para reconocerlo como alimento. Además, solicitó a los presentes sus conocimientos sobre su proceso de producción a partir de una variedad de yuca, puntualizando que se conoce más sobre el proceso de producción de alimentos extranjeros y no sobre nuestros alimentos endógenos.
El investigador refirió, asimismo, que la industrialización fue desplazando la cultura originaria, aunque el casabe vuelve a nuestras vidas como una tradición viva y símbolo de resistencia de la memoria indígena.
Como parte de la salvaguardia del casabe, se debe impulsar la mecanización y acercar el producto al mercado; reconocer el papel de la mujer en la sostenibilidad de esta tradición y colocarlo entre las ofertas al turismo.
Por su parte, la máster en Ciencias Tania Fernández Cervantes, investigadora y especialista del CPPC, profundizó en lo referido a la canchánchara mambisa como un bien patrimonial inmaterial por proteger, en compañía de Marilda Legrá Reyes. En este caso, se trata de un cóctel realizado por los mambises en los campos cubanos. Esta bebida ha llegado a nuestros días como parte de la tradición, acogida por diferentes instituciones con el objetivo de su rescate y preservación.

La canchánchara es una mezcla de ron, miel, limón o naranja agria; aunque no todos los territorios la realizan con los mismos ingredientes. Uno de los medios para la preservación de esta tradición es insertar la canchánchara mambisa en las actividades culturales no solo de Las Tunas, sino del resto del país.
Las másteres en Ciencias Anais Ray y Maidée Gil dialogaron sobre la Jornada Cucalambeana como parte del patrimonio cultural inmaterial en los municipios de Amancio, Majibacoa y Jesús Menéndez. Para desarrollar este tema se estudió el evento en todo el territorio de Las Tunas.
Sin embargo, ellas eligieron ahondar en esas demarcaciones porque allí es donde se muestra más la autenticidad de las tradiciones culinarias, ritmos campesinos, bailes, artesanías confeccionadas con el yarey y otras fibras... En este rescate tienen incidencia fundamental los niños.
Para la preservación de las manifestaciones culturales inmateriales es indispensable el pueblo, esos que desarrollan el tejido, el baile, los diferentes platos como el casabe; los juegos; la selección de la Flor de Birama; los quehaceres de los campos que fertilizan la tradición campesina...

Estas cucalambeanas son un reservorio de tradiciones; allí está el patrimonio vivo; en estos territorios se vive la esencia de la cultura campesina. Además, para un mejor desarrollo y protección del patrimonio cultural inmaterial, deben articularse todos los factores sociales para que las tradiciones sean ricas en su desarrollo.
La máster en Ciencias Iliana Bascomb presentó el tópico La salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial en los museos de Las Tunas. En tal caso, la investigadora enfatizó que ese tipo de patrimonio se desarrolla en la comunidad y luego se desplaza u ofrece en otros espacios. Desde este punto de vista, los museos son el puente para el entendimiento de los procesos culturales que, con el tiempo, se convierten en patrimonio. En general, en su tesis ella propone una metodología para la salvaguarda de esa riqueza desde los museos.
Finalmente, la clausura estuvo a cargo de la doctora en Ciencias Aleida Best Rivero, quien se refirió a la oportuna participación de la comunidad e instituciones como el CPPC en la preservación de los valores inmateriales del patrimonio cultural cubano.

