
Las Tunas.- La Filial tunera de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) celebra su aniversario 40 con una programación que reúne las artes visuales, la literatura, la música y las artes escénicas. Las actividades, extendidas hasta el 20 de octubre, articulan homenajes a figuras de la cultura del territorio, encuentros con niños y jóvenes, y propuestas que acercan la creación artística a espacios fuera de la sede de la organización.
La jornada conmemorativa comienza con una exposición dedicada a Alfonso Silvestre, como parte de la iniciativa Cien Silvestre También. La propuesta abre el programa desde las artes visuales y propició el reconocimiento a una de las figuras más prominentes de nuestra cultura. En ese mismo contexto, la filial rinde homenaje a Alberto Estrada, destacado por su labor en la salvaguarda del patrimonio teatral tunero y por sus estrechos vínculos con la Asociación.
La literatura suma espacio con un recital protagonizado por jóvenes escritores de la organización. La cita permite compartir parte de la obra de los afiliados, entre quienes sobresalen los resultados en la poesía. La actividad también pone en contacto a creadores de distintas trayectorias y ofrece al público una aproximación a las voces literarias que se forman y desarrollan en el territorio.
La música llega con un concierto de Jesús Pérez, vicepresidente de la filial. El repertorio reúne canciones de asociados actuales y de artistas que integraron la AHS en otras etapas, en un encuentro concebido como homenaje a quienes contribuyen a su historia.
La propuesta enlaza generaciones y recuerda que la vida de una organización cultural también se construye con las experiencias, las obras y los vínculos que permanecen después de cada etapa.
El programa reserva una jornada para el público infantil mediante el proyecto Tony Borrego, que desarrolla encuentros mensuales y dedicará esta edición a los niños. La iniciativa llega hasta la escuela República de Chile, con la participación de Raúl Leyva, Ana Margarita Arada Clavería y Lázaro Cecilio Rojas Pérez, por la vertiente de las artes escénicas. La visita traslada la actividad artística al ámbito escolar y abre un espacio de intercambio con los más pequeños.
La extensión de las celebraciones hasta el 20 de octubre permitirá sumar otras propuestas. Ese día está previsto un concierto en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (Ipvce), concebido para acercar la organización a públicos jóvenes, una línea de trabajo que la filial procura fortalecer. También se incorporó a la programación la peña Luna creciente, habitual cada tercer viernes del mes y adelantada esta vez para integrarla a la jornada de aniversario.
Aunque cada manifestación tendrá su momento, la programación responde a una intención. La filial busca mantener activos sus espacios de creación y ampliar el alcance de sus propuestas. Para Ana Margarita Arada Clavería, directora de la organización en la provincia, ese empeño resulta especialmente necesario en un contexto complejo para la vida cultural.
"El desafío fundamental que tiene la Asociación en el país y, por supuesto, particularmente en nosotros es el desafío de seguir creando", afirmó. La directiva vinculó esa responsabilidad con la necesidad de salir de la sede y llegar a públicos que, por las exigencias de la vida cotidiana, no siempre encuentran tiempo para acercarse al arte. De ahí la importancia que concede al trabajo en las comunidades y a las acciones en escuelas.
La labor comunitaria constituye, a su juicio, una de las fortalezas de la filial tunera. Más allá de una programación puntual, la organización procura mantener una presencia periódica en esos espacios. El propósito exige continuidad y capacidad para adaptar las propuestas a las características de cada público, de modo que la relación con la comunidad forme parte del trabajo habitual de los creadores.
Arada Clavería también destacó la permanencia de los eventos propios de la provincia. A diferencia de otras filiales que cuentan con grandes encuentros culturales consolidados, la experiencia tunera se apoya en el cuidado y la reinvención de sus espacios, de acuerdo con las posibilidades del territorio. Mantenerlos demanda esfuerzo y colaboración, pues su desarrollo depende también de las condiciones materiales y de los vínculos con otras instituciones.
A cuatro décadas de la fundación de la AHS, la celebración en Las Tunas reúne su memoria y continuidad. Los homenajes reconocen a quienes contribuyen a la cultura local, mientras las actividades dirigidas a niños y jóvenes proyectan el trabajo hacia nuevas generaciones. El aniversario ofrece así una oportunidad para revisar lo alcanzado y sostener el compromiso con la creación, incluso cuando las circunstancias imponen límites.
La jornada concluirá el 20 de octubre con propuestas destinadas a ampliar el encuentro entre artistas y públicos. Quedará como reto que la actividad conmemorativa tenga continuidad en el trabajo cotidiano de la filial, en la preservación de sus espacios y en la capacidad de acompañar a quienes encuentran en el arte una forma de expresión y participación social.

