Las Tunas.- En los últimos 66 años, los Órganos de la Seguridad del Estado han sido un baluarte imbatible en el desmantelamiento de numerosos planes terroristas, intentos de magnicidio, infiltraciones de hombres y armamentos, atentados… de los adversarios de Cuba y de su Revolución.
Por lo que el 26 de marzo, día de creación de esta especialidad del Ministerio del Interior (Minint), es una fecha memorable no solo para sus combatientes, sino para todo el pueblo amante de la paz y la tranquilidad a las que estos hombres y mujeres se entregan cotidianamente, a riesgos de sus vidas.
A los integrantes de los Órganos de la Seguridad del Estado, el general de División Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior, les envió una carta de felicitación, en un texto que rememora los esfuerzos de los primeros tiempos para organizar “un sistema de seguridad capaz de defender la Revolución contra los enemigos internos y externos, cuyos integrantes tuvieron que actuar y aprender en la intensidad de las batallas con más creatividad y empeño que recursos materiales”.
“La historia de la Seguridad del Estado, destaca el texto, es la sucesión de respuestas oportunas de hombres y mujeres en las más complejas circunstancias para enfrentar las agresiones, amenazas y desafíos que ha tenido que afrontar la Revolución desde el Primero de Enero de 1959 (…)”.
La misiva enfatiza, también, en “el homenaje permanente a quienes entregaron sus vidas en el cumplimiento del deber con la Patria”, y exalta “el reconocimiento a los jefes, oficiales, colaboradores y trabajadores civiles que han prestigiado esta fuerza con su trayectoria a lo largo de estos años, a los jóvenes oficiales que con las energías inagotables de las nuevas generaciones se nutren de las mejores experiencias, conocimientos y ejemplos de la historia para asumir los desafíos del presente y el futuro (…)”.
Las máximas autoridades del Partido y el Gobierno asistieron la ceremonia, y junto a altos jefes de la institución armada entregaron importantes reconocimientos a los combatientes, entre los que destacan las distinciones Servicio Distinguido y Elogio a la Virtud.
El acto estuvo animado, además, por canciones patrióticas que han acompañado a muchas generaciones de cubanos comprometidos con los destinos de la nación y su defensa frente a los constantes desafíos que durante más de seis décadas ha enfrentado y vencido.