El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) anunció hoy la prohibición de importar y comercializar bebidas energizantes con alcohol y extinguirá los registros sanitarios que autorizaban su entrada al país.
La decisión oportuna responde al consumo irresponsable de las bebidas energizantes con alcohol (BECA), teniendo como protagonistas a los jóvenes, fundamentalmente, en un hecho ajustado a la ley en pos de velar por el bienestar de la ciudadanía.
Con un público diverso las BECA ganaron en popularidad por su rápido efecto y un precio asequible, ante su demanda diaria los importadores y comerciantes apostaron por ellas, las cuales entraron al país cumpliendo con los requisitos y normas técnicas establecidas para su consumo en la Mayor de las Antillas.
El Minsap observó este proceso, su desarrollo, pero atento para evitar un desenlace infeliz para los jóvenes y sus familiares, de ahí que, de conjunto con el Ministerio de Comercio Interior, adoptara como medida prohibir el registro, importación y la comercialización de este producto.
La proscripción no es exclusiva de Cuba, otras naciones en pos de la salud de sus habitantes también tomaron una decisión similar mucho antes, porque cada país tiene la soberanía para dar ese paso.
El Shaka es la versión más conocida entre los consumidores de las BECA, aunque vale aclarar que existen otras marcas, todas favorecidas por un marketing que sugiere en sus rótulos que el efecto podría hacerte alcanzar la fuerza de un toro y la hiperactividad inagotable de algún animal salvaje.
Una lata al contener taurina, cafeína y alcohol es más que estimulante, pero está mezcla consumida en exceso puede ocasionar una sobreestimulación, y llegar a la intoxicación. También puede provocar una alteración considerable del sistema nervioso central, trastorno del sueño, taquicardia, arritmias, mareos, hipertensión, cardiopatía, problemas renales y cambios conductuales.
Alerta el Minsap que algunas personas con comorbilidades pueden llegar hasta perder la vida.
Cuba es signataria del Codex Alimentarius, una colección de normas, códigos de prácticas y otras recomendaciones reconocidas internacionalmente, de ahí su apego por el cumplimiento de medidas en pos de la salud humana, entre ellas, la inocuidad de los alimentos.
Las autoridades sanitarias de la isla caribeña velan por la salud de la población más vulnerable.
A partir de ahora las bebidas energizantes con alcohol ni se registran, ni se importan, ni se comercializan, pero el Estado en aras de amortiguar las pérdidas de los actores económicos que invirtieron en ese producto buscará soluciones justas.
Debido a la aceptación entre los consumidores del Shaka y sus similares, muchos no ocultarán su disgusto y expondrán su desacuerdo en la red de redes, pero este tipo de decisión tiene respaldo legal en la Resolución 215 del año 1987 y del Decreto Ley 262.
Hasta el momento no existen en los registros de los centros asistenciales casos de algún fallecimiento por el consumo de Shaka y sus similares. Con su prohibición esa bebida espirituosa no llevará el luto y la tristeza a ningún hogar cubano.

