
El mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentan este domingo en la segunda vuelta de los comicios presidenciales de Brasil, para los cuales fueron convocados 158,7 millones de electores.
La votación definirá quién gobernará el mayor país de América Latina durante los próximos cuatro años y pondrá en juego dos proyectos con concepciones diferentes sobre el papel del Estado, la economía, las políticas sociales, la seguridad pública y las relaciones internacionales, entre otros temas.
Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), aspira a la reelección con una agenda que incluye la continuidad de los programas sociales, el aumento de los ingresos, las inversiones públicas, la protección ambiental y la diversificación de los mercados de exportación.
Flávio Bolsonaro defiende una plataforma conservadora, con énfasis en la seguridad pública, el respaldo al sector agropecuario y cambios en la gestión económica.
En la primera vuelta de las elecciones, celebrada el último 4 de octubre, el legislador obtuvo el 47,03 por ciento de los votos válidos, frente al 45,16 por ciento alcanzado por Lula, según los datos del Tribunal Superior Electoral.
Ninguno de los dos aspirantes al Palacio de Planalto, sede del Ejecutivo, superó entonces la mitad de los sufragios, lo cual determinó la realización de una segunda ronda en las urnas.
La campaña rumbo al balotaje estuvo marcada por actos públicos, recorridos por ciudades, encuentros con distintos sectores sociales y una intensa actividad en las redes sociales.
También, los últimos días estuvieron signados por debates televisivos, y en el encuentro final, transmitido por Globo el viernes, los candidatos discutieron sobre el salario mínimo, la seguridad pública, la sanidad, los incentivos al agronegocio y las políticas económicas.
El intercambio de opiniones incluyó acusaciones y réplicas sobre asuntos personales y controversias de la vida pública del Gigante Sudamericano.
De su lado, Lula defendió la continuidad de los programas sociales, las medidas para mejorar los ingresos de los trabajadores y las iniciativas destinadas a ampliar las oportunidades económicas.
Por otra parte, Flávio Bolsonaro centró buena parte de sus intervenciones en propuestas de seguridad más severas, el combate a las organizaciones criminales y el respaldo a los productores rurales.
A juicio de analistas y medios de prensa, su candidatura recoge la tradición conservadora de su padre, Jair Bolsonaro, expresidente que cumple una condena de 27 años y tres meses de cárcel por su participación en una trama golpista.
El proceso brasileño de votación utiliza urnas electrónicas y está organizado por la Justicia Electoral.
Los centros para sufragar funcionan desde las 08:00 hasta las 17:00, hora de Brasilia, con ajustes en determinadas localidades debido a las diferencias de huso horario.
El voto es obligatorio para los ciudadanos de 18 a 70 años y facultativo para los jóvenes de 16 y 17 y los mayores de las siete décadas.
Además de la Presidencia, habrá segunda vuelta para elegir gobernadores en cinco estados (Acre, Amazonas, Espirito Santo, Río Grande del Norte y Tocatins) y en el Distrito Federal.
LULA VENCE EN CINCO NACIONES DE ASIA Y OCEANÍA, BOLSONARO EN CUATRO
La votación de los ciudadanos brasileños residentes en Asia y Oceanía concluyó este domingo 25 de octubre con el triunfo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, en cinco de las nueve naciones reportadas de la región, mientras que el opositor Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), conquistó las cuatro demarcaciones restantes.
La victoria más amplia para la candidatura oficialista se produjo en Australia, donde Lula acumuló seis mil 17 votos frente a los tres mil 465 de su contrincante. El líder del PT también logró ventajas en China con 502 votos sobre 267; en Nueva Zelanda tras reunir 418 apoyos contra 101; en Singapur con 213 papeletas a favor ante 121; y en Corea del Sur, donde finalizó con 148 preferencias frente a 82.
Por el lado de la oposición, Flávio Bolsonaro logró el resultado más amplio en Japón, donde se impuso con 28 mil 538 votos frente a los siete mil 98 de Lula. En las otras tres naciones donde triunfó el representante del PL, las diferencias resultaron ajustadas: en Tailandia superó a su rival por 60 votos a 56, en Malasia por 44 a 41 y en Filipinas por 39 a 27.
Las votaciones en el extranjero forman parte de un padrón internacional de 918 mil 876 brasileños habilitados para ejercer su derecho al voto en 134 países, lo que representa poco más del 0,5 por ciento del electorado del país, cifrado en casi 160 millones de personas.
La jornada de balotaje se lleva a cabo tras la primera vuelta del 4 de octubre, en la que ningún candidato obtuvo la mayoría absoluta. En dicha contienda, el Tribunal Superior Electoral registró un 47,03 por ciento para Bolsonaro frente al 45,16 de Lula, con una abstención récord del 21,08 por ciento -equivalente a más de 33,4 millones de ausentes, la más alta en primera vuelta desde 1998-, convirtiendo a este grupo de electores en el objetivo central de las campañas para definir la presidencia.

