Las Tunas.- Los Leñadores de Las Tunas acaban de terminar su subserie ante los Vegueros de Pinar del Río, y con esta su periplo occidental que dejó un saldo positivo de seis victorias en ocho desafíos, fruto de la barrida ante los Industriales de La Habana y dos más ante los pinareños. Tras un inicio lento, como ha sido su costumbre, la cuadrilla verdirroja comenzó a carburar mejor madero en mano; y apoyados, además, en el desempeño de sus lanzadores relevistas, están en lugares de privilegio en la tabla de posiciones de la III Liga Élite del Béisbol Cubano. Las Tunas pone “en pausa” su actuación en el torneo selectivo para concentrarse en La Habana con la vista puesta en la Liga de Campeones de América, programada entre el 8 y el 13 de abril próximos en México.
Los dirigidos por Abeisy Pantoja viajarán a la vecina nación con una nómina distinta a la que tienen en la “Élite”, especialmente en el área de los lanzadores, aunque también hay cambios en el cajón de bateo.
“Se debe entender que ahora es un equipo nacional. Hay que ir por la victoria, que hace tiempo se nos viene negando en eventos internacionales. Se redujo el grupo, pero se mantienen los principales jugadores. Tenemos que pensar en Cuba y darle un cambio a la historia reciente. Tratar de ganar es lo principal”, le aseguró el mánager tunero a la revista Bohemia. Todavía no está confirmada completamente la nómina definitiva, mientras casos como el del derecho Rubén Rodríguez suscitaron varias informaciones contradictorias.
Las Tunas jugará en el grupo B junto a los clubes Kane County Cougars (una asociación profesional afiliada a la MLB de EE. UU.) y Piratas de Santa María, airoso en la Liga Profesional de Curazao. Su debut está pactado para el 9 de abril ante los curazoleños. Luego medirán fuerzas ante los estadounidenses. En el apartado A tomarán parte los anfitriones Diablos Rojos, titulares de la Liga Mexicana, Titanes de Florida (Liga Superior Doble A de Estados Unidos) y Tigres de Chinandega (Liga de Nicaragua). Las novenas líderes de cada llave quedarán sembradas para semifinales y los otros avances a esa instancia premiarán a los ganadores de los cruces entre segundos y terceros de cada agrupación.
Los Leñadores pisarán suelo mexicano con el cometido de mejorar la imagen dejada por Alazanes de Granma, quienes en la versión promocional de esta Liga quedaron en el cuarto y último escaños, con balance de una victoria y dos derrotas.
Por enésima vez, la conformación de un equipo que en calidad de campeón acude a un compromiso más allá de nuestras costas alimentó el debate entre si debió conformarse uno que represente a lo mejor de lo que dispone ahora mismo Cuba en su territorio en materia de béisbol de alto rendimiento o, por el contrario, “premiar” a quienes llevaron, en este caso a Las Tunas, a lo más alto del deporte de las bolas y los strikes en el ámbito doméstico.
De nuevo, la fanaticada y los especialistas han tomado parte en una discusión que ya se antoja bizantina, pues parte de la ilusoria pretensión de combinar dos deseos antagónicos; al menos mientras un viaje al exterior del país se asuma como el único modo lo suficientemente bueno para recompensar a los atletas destacados de algún deporte a la altura que ellos esperan.
Los Leñadores encaran su participación en la Liga de Campeones del béisbol con el colosal desafío de lucir bien ante una opinión pública que, por momentos, parece imposible de complacer. Si vencieran, los críticos dirán que era de esperarse porque se ha conformado un equipo Cuba con nombre de provincia; de ocurrir un descalabro, entonces probablemente leamos términos como “ridículo” o “papelazo”, refiriéndose a su desempeño. En semejantes condiciones, quizás le convendría a la tropa verdirroja sentirse bien consigo misma y con nadie más.