Selena Carrioso graduada medicina

Las Tunas.- Selena Carrioso Salazar recibió hace algunos días en Las Tunas su título de doctora en Medicina y junto a él, un reconocimiento especial por su desempeño durante el enfrentamiento a la Covid-19. De los graduados de la cabecera provincial es la única que cursa la especialidad de Microbiología y le fue otorgada al comenzar el sexto año de la carrera, mediante la modalidad del internado vertical.

Solo cruzamos unas palabras y aunque el nasobuco no me permitió ver bien su rostro, su voz era sonora, franca y en sus ojos presagié el compromiso y el ímpetu de quien se inicia en un sacerdocio. También adiviné su sonrisa cuando al fin tuvo en las manos el anhelado pergamino, ese con el que soñaba desde sus tiempos del preuniversitario en el “Luis Urquiza Jorge”, cuando su inclinación por el mundo de la Biología y la Química la hicieron apostar por una vida ligada indisolublemente a la ciencia.

Selena es una de los tantos jóvenes que ingresan a la carrera de Medicina con la aspiración de salvar vidas y desde el segundo año de la Universidad se enamoró de la Microbiología. Desde que empezó el internado, los laboratorios del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología se han convertido en su aula y en los últimos meses el reto fue mayúsculo, al participar de forma directa en el procesamiento de muestras de la Covid-19.

No imaginó que se enfrentaría tan pronto a una epidemia que pusiera a prueba mucho más que sus conocimientos, pues nadie tenía un manual para desafiarla y mucho menos la receta perfecta para combatirla. “Al estar allí en esa primera línea -me cuenta- siempre se siente miedo, si uno dice que no lo sintió sería mentir, pero me sentía útil y sabía que ayudaba realmente a mi país.

“En la situación actual que atraviesa el mundo se ha visto la importancia de esta especialidad. Los que nos encontramos trabajando actualmente en el centro tuvimos que tomar, recibir y procesar muestras; hacer tiras rápidas, visitar a los enfermos y realizar el control epidemiológico de todos los pacientes”.

Comenta que “en una de mis guardias procesamos una muestra que luego resultaría positiva, del municipio de Puerto Padre. Siempre supimos el riesgo que corríamos, pero sabíamos que era nuestra responsabilidad. El equipo completo estaba siempre bien protegido y el local contaba con las condiciones para ejecutar el trabajo”.

Un país que por salvar vidas hace todo, puede sentir orgullo de sus hijos. Selena es ya, sin dudas, merecedora de ese orgullo y aunque sabe que le esperan muchos aprendizajes, quiere contribuir a preservar la vida de todo el que necesite de sus esfuerzos.

Esta historia es una de las tantas que acompañan a la pandemia. Cuando en el fututo recordemos estos días, nos vamos a dar cuenta de que hay personas que han hecho grandes cosas, porque la Medicina más que ciencia, es humanismo. Al preguntarle qué se lleva de la universidad me contesta resuelta: “Conocimiento y el impulso para salir adelante en nuestra profesión”.

 

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