PNR ordena cola

Las Tunas.- Las medidas que hoy implementa el Gobierno cubano para detener la propagación del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 deben ir, necesariamente, respaldas por la participación consciente de la población. Y aunque los tuneros han ido ganando en percepción de riesgo, es preciso resaltar el rol decisivo de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en el control de la disciplina y la organización.

El mayor Yordanis Sánchez Pérez, segundo jefe de la PNR en la provincia, refirió a la Radio local que en estos días han incrementado un grupo de servicios; manteniendo sus fuerzas en las calles tuneras. Afirmó que las personas ya van manifestando un mejor comportamiento acorde con las indicaciones de la dirección del país.

“Son muchas las tareas, pero específicamente nos dirigimos a ordenar las colas. En el municipio cabecera creamos tres puestos de mando con jefes al frente que permiten acercar el servicio a la población, ubicados en áreas estratégicas como el Tanque de Buena Vista, el centro de la ciudad, en el sector de la Policía (calles Lico Cruz y Maceo) y en La Feria.

“Hemos desarrollado una intensa labor preventiva y educativa, de manera que la actuación no se dirige a reprimir en un primer momento. La intención es que la gente comprenda la necesidad de cumplir con las orientaciones para estar en mejores condiciones de preservar la salud y la vida; que es también nuestra gran responsabilidad”.

Quienes incurren en violaciones son conducidos a las estaciones de Policía o puestos de mando “porque hay medidas en el orden jurídico, penal y administrativa que están establecidas. Primero advertimos e imponemos multas por disposiciones legales y si la persona lo asimila con disciplina y responsabilidad no tiene otra repercusión; pero si la postura es de desacato se adopta una conducta más estricta”.

“Hemos entendido -afirma- que el horario de la noche es vital, independientemente que el mayor volumen de ciudadanos sale a la calle durante el día. Tristemente en la noche también se manifiestan indisciplinas con aglomeraciones en determinados lugares. Por lo tanto, reforzamos la vigilancia y el patrullaje”.

Insiste en que todavía algunos tuneros se concentran en sitios públicos, no usan los nasobucos; otros ingieren bebidas alcohólicas o hacen actividades festivas en barrios. Todavía hay niños, embarazadas y personas de la tercera edad, discapacitados que salen de sus casas.

“Nuestra obligación es enfrentar esas actitudes sin reprimir porque no es el actuar de la PNR, pero sí nos toca explicar y hacer cumplir las disposiciones”, concluye.