guajiros comprometidos

Las Tunas.- Cumpliendo con el aislamiento social convocado por nuestro país ante la propagación del virus SARS-CoV-2, los campesinos en esta oriental provincia extreman las medidas sanitarias y priorizan la producción de alimentos, a fin de responder al llamado de la Revolución y su pueblo.

Saben que ese es su principal aporte y la motivación para recibir este 17 de Mayo de cara al surco. El aprovechamiento óptimo de los terrenos, la aplicación de más ciencia y técnica en las parcelas y laborar con mayor organización y esfuerzo son las herramientas a las que apelan los labriegos para incrementar sus rendimientos.

Este sentir es patentizado por Jorge del Monte, perteneciente a la cooperativa de producción agropecuaria (CPA) Ramón Arango, en Majibacoa, quien refiere que en el funcionamiento de las unidades “se decide todo. El empleo de la ciencia también es vital, pues usar la inteligencia no lleva combustible. Hay que aplicar la agroecología para mejorar los suelos y cuanta investigación existe que contribuya a elevar las producciones. Tenemos que hacer más de lo logrado hasta el momento”.

A este criterio se une la anapista Dailín Díaz, desde “Amancio”, quien manifiesta que el protagonismo joven está vigente en la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP). “Los activos, por ejemplo, van mucho más allá de reflexiones y análisis, somos una familia a la que se nos ha enseñado principios patrióticos. Estamos comprometidos con nuestro pueblo y Gobierno en entregar alimentos, y jamás fallaremos”.

Otra miembro de la ANAP, Yanet Martínez, en Majibacoa, dice “que no nos podemos cruzar de brazos cuando exista alguna dificultad. Hay que enfrentar el déficit de recursos y la falta de precipitaciones con alternativas para no dejar de producir, esa es la impronta del campesinado tunero frente a la Covid-19. Ahí radica el reto”.

Razones que, sin dudas, harán del aniversario 61 de la firma de la Ley de Reforma Agraria, un homenaje digno a quienes están más que convencidos de que el maná no cae del cielo, hay que hacerlo brotar de la tierra.

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