Jueves, 05 Julio 2018 07:44

Fantasías sexuales: ¿Revelaciones oscuras?

Escrito por Yuset Puig Pupo y Elena Diego Parra

¿Suelen las personas tener fantasías sexuales? ¿Es negativo pensar en ellas constantemente? ¿Tienen los hombres más fantasías que las mujeres? 26 acerca el tema...

Las Tunas.- Es un poco antes de medianoche y la discoteca está llena. El escote de la rubia a solo dos metros lo distrae de la cerveza. Ella parece advertirlo, se muerde el labio y sonríe. Él está a punto de acercarse, pero a la desconocida de repente le llega una amiga.

La otra es morena y también le mira de vez en vez. Ambas sonríen. Él no sabe cómo interpretar la situación, pero no cambia la vista de sus objetivos. Finalmente decide acercarse a ellas. Sin muchas presentaciones bailan, al rato la rubia le susurra muy bajito que ella y su amiga se retiran, pero él puede acompañarlas.

La compañía prometía. Justo cuando estaba por disfrutar de la "fiesta privada" dio una vuelta en la cama y la voz de un vendedor ambulante lo despertó..."!qué clase sueño!", pensó y "¡qué puntería...!".

Esta situación en disímiles variantes es de las fantasías más comunes en la mente de los hombres, dormidos o despiertos. El número uno dentro de su lista, aunque algunos no se atrevan a reconocerlo. ¿A que sí? Y es que casi todos, incluso los jóvenes, te miran con cara de reproche e incomodidad cuando los abordas para preguntarles sobre el tema. Un silencio evasivo o la huida casi inmediata, son reacciones que indican que a pesar de que estamos en pleno siglo XXI, grandes tabúes rodean a la sexualidad.

Otros, luego del impacto inicial comparten sus criterios sin tantos prejuicios y hasta te comentan sobre alguna aventura personal en lugares y circunstancias insospechadas, como evidencia de que las viejas concepciones se van desmoronando, poco a poco, permitiendo que soñemos con libertad sin temor a ser tildados de inmorales.

El mundo de las fantasías sexuales es múltiple y muchas veces inocente. Sin embargo, siempre que hablamos de él parece que nos referimos a sórdidos secretos y numerosas personas asumen cualquier pensamiento de esta naturaleza con angustia e inquietud, fruto de una herencia cultural y religiosa, que considera el placer como algo pecaminoso e impuro. No lo asocian a la posibilidad que tenemos los seres humanos de explorar nuestro universo interno y disfrutar de la intimidad.

¿PENSAMIENTOS IMPROPIOS?

pensamientos"Yo creo que todo el mundo las tiene, en mayor o menor medida, lo que sucede es que no solemos hablar al respecto, sobre todo las mujeres, por el miedo a no ser comprendidas o a que se les dé un significado equivocado", dice Alejandro Riquene a sus 54 años.

En cambio, Odalis Peña de 38, opina que "a pesar de la modernidad, la educación familiar que recibió nuestra generación es aún muy conservadora. Esos temas siguen sin tratarse abiertamente y se consideran impropios para muchos porque se asocian solo al acto sexual, pero es mucho más que eso".

Pedro Pablo Valle, máster en Sexualidad, explicó en entrevista a 26 Digital que "son algo propio de todos los seres humanos. Hablamos de fantasías sexuales como podemos hablar de cualquier otra cosa. Muchas veces las personas temen tenerlas porque piensan que es pervertido desde la cultura, la sociedad, pero yo fantaseo con tener una mejor casa, con irme de vacaciones a un lugar y para eso hago planes constantemente. Con la sexualidad sucede lo mismo".

El especialista insiste que "el órgano fundamental involucrado es el cerebro y todos tenemos derecho a mantenerlo activo. Una de las formas de hacerlo es a través de esas ideas, de ahí que es muy importante que los individuos sepan que tenerlas es parte de su sexualidad y pueden ser llevadas a la práctica o no, pero sirven para echarle un poquito de sazón a la vida y no caer en la monotonía".

Según la experiencia del sexólogo, algunas de ellas cuesta trabajo explorarlas y son poco deseadas, porque generan conflictos, como las asociadas con relaciones homosexuales. "Cuando alguien es capaz de reconocer que las tiene eso le perturba y preocupa". Asevera que "no por tener una fantasía o un sueño erótico homosexual, quiere decir que se tenga una orientación homosexual".

ELLAS Y ELLOS

Para el epígrafe Ellas y EllosAl principio resultó un poco chocante para Nancy. Después descubrió que su esposo tenía cierta debilidad por los uniformes y comenzó a seguirle el juego.

En la intimidad, una noche era enfermera, otra doméstica, luego profesora, colegiala, policía... Comenzó a hacerlo solo por complacer a su marido, pero en algún momento también a ella se le hizo emocionante cambiar de apariencia y proceder...

Como esta pareja otras tantas reproducen los patrones que se acercan más a sus preferencias. Aloyma Ravelo, periodista de la Editorial de la Mujer y máster en Salud Sexual y Reproductiva, refiere que "siempre se ha pensado que los hombres recurren más a las fantasías que las mujeres, al igual que se acuña por la creencia popular que ellos tienen más necesidades sexuales. Pero quienes estudian el tema, afirman que existen muchas similitudes y una vanguardia de mujeres jóvenes, ya rompe lanzas contra esa actitud pudorosa de miedos infundados, que nos ha hecho más daño que beneficio".

De acuerdo con las indagaciones desarrolladas, la diferencia entre unas y otras, está en el hecho de que las masculinas son más atrevidas y tienden a imaginar situaciones peor aceptadas socialmente. Las de las féminas poseen mayor contenido afectivo y erótico, casi siempre vinculadas al amor. Muchos expertos coinciden en que de manera estadística los hombres tienen más fantasías, pero cuando se analiza desde la sexualidad pueden presentar la misma cantidad.

Lo que sucede, según Valle, es que las mujeres han sido mucho más reprimidas y tratan de no pensar tanto en eso. Afirma que "a los hombres desde que nacemos nos sexualizan, mamá y papá enseñan nuestros genitales para que vean cuán dotados estamos, y enseguida que aprendemos a articular palabra, nos preguntan cuántas novias vamos a tener. Es por eso que las mujeres experimentan menos fantasías, por un problema de construcción de género".

A esto se une que todavía persisten en la propia mujer, registros que hacen que no haya equilibrio y se educan a los hijos bajo una serie de estereotipos y patrones que mantienen de cierta forma la inequidad. Lo anterior se refleja también en la sexualidad, porque existe la concepción de que en una relación la mujer es más pasiva y al hombre, en cambio, se le exige saber más. Creemos que este último siempre tiene que estar dispuesto y son mitos que trascienden desde esa sociedad machista y patriarcal.

EN PAREJA...

"A mí me encanta que mi novia me cuente sus fantasías, y yo a ella. Al principio de la relación le costaba mucho trabajo hablar sobre eso, pero cuando fuimos teniendo confianza, eliminamos esa censura", dice Eduardo Moreno, de 22 años.

En parejaSin embargo, esto no es lo que usualmente ocurre, sino que el silencio resulta la fórmula imperante. Pocas mujeres comparten sus fantasías con sus compañeros de vida, mientras que la mayoría, las guardan celosamente como algo íntimo ante el temor de no ser comprendidas o de que se les intente buscar significados que no poseen.

De acuerdo con el criterio del doctor Pedro Pablo, la incomunicación de las parejas en estos ámbitos es muy grande, aún cuando llevan mucho tiempo de relación y los jóvenes, como parte de una sexualidad que se aprende, también incurren en los mismos mitos y tabúes.

"Un claro ejemplo es que cuando concluye el acto sexual, no somos capaces de decir lo que más me gustó y lo que queremos hacer, o preguntar: ¿qué fue lo que más te gustó?, ¿qué quieres que hagamos la próxima vez? Y no decir lo que yo quiero o dar por sentado que mi pareja tiene que saberlo. Eso es incomunicación".

La culpa socava la imaginación, incluso, lleva a algunas personas a adoptar conductas sexuales totalmente opuestas a su fantasía, por temor a ser descubiertas y criticadas. De este modo, también su vida sexual se ve empobrecida, mientras que las relaciones que se permiten fantasear y compartir sus deseos, suelen jugar a que las llevan adelante, lo cual incrementa su erotismo.

SOÑAR DESPIERTOS

Los estudios actuales advierten la necesidad de profundizar en el concepto de sexualidad, de tal modo que esta no puede ser reducida tan solo a los "comportamientos sexuales". Es el hecho radical de construirse como hombres o mujeres, de estar en el mundo.

Pedro Pablo ValleEl fenómeno es tan común como cualquiera. No resulta para nada reprochable y los límites los pone la imaginación. Por tanto, las fantasías no son buenas ni malas, sencillamente son diferentes para cada uno, pero no por eso pueden tildarse de rarezas o enfermedad.

Como afirma el especialista Pedro Pablo Valle, "constituyen una de las cosas más personales y lindas que hay. Es como hacer una película en la que el guionista, el protagonista y el director soy yo. Por lo tanto, es mi fantasía y la diseño como yo quiera, sin hacerle daño a nadie. Así enriquezco mi sexualidad, mis relaciones y mi vida".

La mayoría de estos sueños se centran en situaciones ideales o que nunca han sido probadas en la realidad. Hay casos en los que predomina la seducción de concretar lo prohibido, mientras que en otros el contenido gira en torno a lo insólito o lo nunca experimentado. Ellas cumplen un interesante papel en la vida sexual y no tienen por qué ser asumidas con angustia. Por muy transgresores que sean sus pensamientos, las personas tienen claro cuáles son sus límites y hasta dónde desean llegar en verdad.

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