construccion vivienda

Las Tunas.- A 12  años del paso del huracán Ike por la provincia, seis mil 552 familias tuneras aún no cuentan con un hogar confortable y propio. Los planes no han logrado acercarse a las demandas tangibles de todos los damnificados. Pero la nueva estrategia al respecto es ambiciosa y a la vez, esperanzadora. La meta es concluir el 2023 sin casos pendientes.

En busca de las novedades constructivas para el actual calendario, 26 Digital conversó con Héctor Rodríguez Espinosa, al frente de la Dirección Provincial de la Vivienda.

“La política nacional para la construcción de viviendas en 10 años, de forma tal que incida sobre el fondo habitacional en regular y malas condiciones, ya ha iniciado en la provincia -puntualizó el directivo-. En nuestro caso, pretendemos edificar 44 mil 517 hogares.

“Sabemos que no será sencillo, mucho más en el contexto de carencias y desabastecimiento de recursos, pero tenemos el reto de hacerlo a toda costa. Hemos ideado una estrategia para levantar casas independientemente de los planes estatales y lo que podamos recibir de recursos.

“En el 2020 está planificado terminar mil 774 viviendas, de ellas 728 por esfuerzo propio, 573 células básicas, o sea, mediante la vía de los subsidios, y 473 por encargo estatal, de ellas 257 para los damnificados. Matemáticamente hablando estos números no representan un avance considerable. Así que nos encaminamos a darle más fuerza al movimiento popular, potenciando la producción local de materiales de construcción.

“Lo primero que hicimos fue un levantamiento nuevo de los casos pendientes. Establecimos quienes prefieren ser reubicados en polos y los que quieren reconstruir su hogar en el mismo barrio. En consideración nos planteamos una cifra para cada municipio de los inmuebles que puede iniciar y llevar hasta el cerramento en el año en curso.

“Manatí tiene la meta de levantar 150 casas, puntualizó, serán de tipología tres, paredes de ladrillos y cubiertas ligeras; Puerto Padre, 350; 'Jesús Menéndez', 250; Las Tunas las 139 que le quedan pendientes y 'Amancio', 35 en iguales condiciones.

“Serán construidas mediante el movimiento popular y con los materiales de cada localidad. Nosotros chequearemos constantemente esta empresa, vamos a ponerles organismos que apadrinen la tarea y, sobre todo, trabajaremos de conjunto con las estructuras de base, las autoridades inmediatas, los delegados, de forma tal que la gente se sienta acompañada.

“Por este medio nos planteamos iniciar 945 casas, además de las del plan estatal. Si se logran culminar nosotros les brindaremos la cubierta y la terminación.

“Otro de los retos que nos convocan es la erradicación de los 21 mil pisos de tierra que aún persisten en la provincia. En el 2020 queremos eliminar unos siete mil.

Estamos conveniando con Acinox para comenzar a utilizar el cemento escoria, en las cantidades necesarias para avanzar en esta tarea, también vamos a darle uso al cemento barredura. Buscamos opciones ante el posible desabastecimiento que pueda sobrevenir en el futuro.

“Nuestra intención es mejorar el fondo habitacional tunero, crear opciones para el que necesita un techo y poder darles una respuesta definitiva a todos los que desde el paso del huracán Ike perdieron su patrimonio”.

En el 2019, Las Tunas creció en mil 762 nuevos hogares, 133 por encima de lo previsto. A pesar de estos resultados, la edificación de células básicas no se comportó de forma satisfactoria.

Al pie de la obra faltó chequeo y control por parte de los directivos, así como el seguimiento y ejecución de los técnicos de los consejos populares. Los consejos de la Administración tampoco exigieron lo suficiente a los organismos constructores y “padrinos” involucrados en la tarea. Esperemos que en la estrategia actual, tales deficiencias no tengan cabida.

 

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