danzaLas Tunas.- Los trabajadores de la Cultura organizaron y premiaron a sus homólogos de todos los sectores, y al pueblo, con una noche de gala desbordada de cubanía, como ya es tradicional en las jornadas que anteceden la celebración del Primero de Mayo.

Otra vez Anays Ray Haynes demostró pericia en la conducción del elenco, conformado por artistas profesionales y aficionados, que alcanzó el propósito que los llevó al escenario del emblemático inmueble: convertir en ecos de cubanía la gran fiesta del proletariado.
Los parlamentos del versátil conductor Magdiel Mola Morales acercaron al público, desde el primer saludo, a los valores de patriotismo, antimperialismo, internacionalismo, solidaridad que identifican al cubano y el respeto a los símbolos patrios.
Desde la Cultura el llamado a marchar unidos, con pasos firmes para ratificar el apoyo a la República Bolivariana de Venezuela, exigir el cese del bloqueo a Cuba y levantar voces y banderas en favor de las causas justas de los pueblos del mundo.
Porque la Cultura sigue "con la adarga al brazo" para erguirse como lo que es, al decir del invicto Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: "Espada y escudo de la nación", asidero de victorias pasadas y de luchas presentes, de resistencia y de nuevos triunfos.
Entre canciones y danzas llegó el mensaje con las motivaciones que nos convocan cada primer día del quinto mes del año. Ahora los aniversarios 166 del natalicio de José Martí, 80 de la CTC, 60 del triunfo de la Revolución y esas son suficientes para tomar las plazas y hacerlas temblar en nombre de todas las causas justas del mundo que hoy amenaza como nunca el imperio.
Saberse cubano, Verso amigo, Yo soy el punto cubano, El Necio, Mi bandera... y hubo más, pero bastan esas letras de nuestro patrimonio musical, cuyos acordes develan raíces, espíritu de resistencia y de victoria, que fueron coreados por los asistentes.
Y con esa buena vibra las plazas resultarán pequeñas para esos justos reclamos.

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