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"Jesús Menéndez", Las Tunas.- Los suelos del municipio de Jesús Menéndez son de los más fértiles de la provincia y eso es bueno -muy bueno-, porque aquí también hay voluntad para sacarle a la tierra el máximo provecho, ese que se necesita en estos tiempos excepcionales por la enfermedad Covid-19.

Sumemos a eso que, habitualmente, el territorio dispone de otro bien muy preciado, y que pudiera considerarse un regalo de la madre naturaleza: el agua. Ahora la situación está un poco tensa con ese recurso, pero cuando comiencen los primeros aguaceros de la temporada lluviosa (mayo a octubre), la presa Juan Sáez puede recuperar parte o toda su capacidad, que supera los 112 millones de metros cúbicos.


Por estos días, el mayor embalse tunero no rebasa los 31 millones de metros cúbicos, aunque desde él llega el líquido mediante un canal que atraviesa a varias zonas agrícolas.


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Esa es una fortuna que hay que aprovechar de manera correcta -alertó recientemente Manuel Pérez Gallego, presidente del Consejo de Defensa Provincial-, porque eso redundará en la producción de alimentos.


En diálogo con representantes de Cooperativas de Producción Agropecuaria y de Créditos y Servicios, así como de unidades básicas de producción cooperativa, el dirigente llamó a actuar con orden y disciplina, a demandar el agua en dependencia de los sembrados y a dar un uso racional, sin ilegalidades, porque lo importante es aportar comida, especialmente granos y viandas.


                                                                                                                       A SIMPLE VISTA, LOS RESULTADOS


En la parte norte de “Jesús Menéndez” no hay marabú ni terrenos vacíos. Aquí las áreas que no están sembradas, ya se encuentran roturadas o en el proceso, porque los labriegos no pierden ni un instante.


Así ocurre en los dominios de la unidad empresarial de base José Miguel Barreto, perteneciente a la Empresa Integral Agropecuaria, en las que crecen varios tipos de plátano, yuca, frijol caupí y garbanzos, según su director, Alexánder Tejeda Pérez.


“Una de nuestras tres fincas tiene 44 hectáreas; de ellas, 24 son de plátano. También tenemos maíz y unas siete mil plantas de yuca. Con esa plantación se espera cosechar 10 toneladas por hectárea.


“Todas las producciones las entregaremos al Estado, o sea, al balance de la Empresa de Acopio. Y con eso se garantizará lo que consumen los residentes en el municipio, más los envíos a la cabecera provincial.


“Nosotros no paramos. Cuando terminemos de cosechar esta área, le dejaremos un seguidor al plátano. Es que la escasez de fertilizantes y semillas obligan a hacerle un segundo corte. Y eso dará resultados”.


                                                                                                                                  GRANOS DIVINOS


¿A quién no le gusta un sabroso plato de garbanzo? Creo que a muchos nos place saborear esa delicia y para hacerlo realidad, primero hay que sembrarlo. Y para sembrarlo, hay que tener semillas suficientes.


Pero, hasta la fecha, en el Balcón de Oriente solo existen 71 hectáreas de ese renglón, todas en el norte: 60 en “Jesús Menéndez” y el resto en Puerto Padre.


“Ya Las Tunas carecía de buenas simientes y había que buscarlas en cualquier parte. Estas que ahora estamos cosechando cumplen con los requerimientos para que crezcan bien. Las trajimos desde Sancti Spíritus y fue una buena idea”.


Quien así se expresa es un conocido del pueblo tunero, por sus valiosas contribuciones a la producción de frutales, incluso, para el resto de la zona oriental de la Isla, pues en su vivero crecen posturas que llegan a las unidades de esta región del país.


Ahora Eugenio Pérez Almaguer siembra garbanzos para multiplicar ese cultivo en otras áreas de la provincia e incursiona con dos variedades muy buenas: el JP-94 y el Sinaloa blanco.


“Aquí se plantaron 20 hectáreas para la reproducción, ese es su principal destino. Salió un garbanzo sano, con todas las condiciones e ideal para esta época en la que no hay fertilizantes. La clave es aplicar técnicas agroecológicas y ponerle amor”.


                                                                                                               FRIJOL CAUPÍ, DE LAS TUNAS PARA CUBA


En Las Tunas se pretende plantar más de dos mil 500 hectáreas de frijol caupí hasta el cierre de agosto, como parte de la campaña de siembra de primavera y para apoyar la nación, a raíz de los daños ocasionados al grano por la plaga del megalurothrips usitatus.


En ese empeño tienen responsabilidad los ocho municipios, aunque por la extensión de los sembrados, sobresale, entre otros sitios, la tierra chaparrera.


José Rafael González Fernández es de los que actualmente se dedican a ese grano, en sus parcelas y las de su tío, en la cooperativa de créditos y servicios Noel Turruelles, de Pozo Blanco.


“Tengo 20 hectáreas, todas para semilla. Creo que va a dar unos 350 quintales, aunque dicen los especialistas que llegará a 400. Y puede ser más, porque pretendo sembrar otra vez en cuanto termine de recoger.


“Me tocaba plantar maíz, pero eran necesarios los frijoles y di el paso al frente. El caupí se cosecha más rápido y es resistente a los trips. Yo tuve una pequeña afectación de pulgón y la controlé enseguida. Cuenten conmigo para lo que haga falta”.


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                                                                                                                                    FLORECE LA MALANGA


Más que florecer, nace de las entrañas del suelo, pues la planta produce tubérculos. Y es parte de la estrategia que se desarrolla en la provincia para incrementar el cultivo de la malanga.


Son un ejemplo los sembrados del usufructuario Alexis Pérez Pérez, de la unidad básica de producción cooperativa Noel Turruelles, quien comenzó en ese renglón porque vio los resultados de un muchacho procedente de Holguín.


“Hasta ahora me ha dado buenos dividendos. Comparto el esfuerzo con mis cuatro hijos, y ellos saben que lo que se produzca es para el Estado, porque hay que garantizarle al pueblo el plato diario.


“Usamos estiércol de animal y abonos orgánicos, no hay de otra. Tenemos que cumplir los planes como sea. Espero una buena producción. Ya esas plantas tienen ocho meses y se recogen al año de la siembra.


“A veces nos adelantamos con la extracción para evitar los ácaros. La verdad es que resulta difícil, pero no tenemos miedo. Ya conocemos todo de esa vianda y mantengo mis compromisos”.

Comentarios   

# Taymi 27-04-2020 02:32
Creo que hace rato no nos damos una vuelta por el norte del municipio, en el poblado Las Tapas, uno de los mayores productores de plátanos de la provincia, las redes de canales que transportan el agua hace años no funcionan, se ha permitido que la misma hierba y la mano del hombre lo hayan destruido, entonces creo que es un poco feo redactar un artículo en un periódico no hablando realmente la realidad, porqué ahora que estamos necesitados entonces acudimos a las preciadas viandas pero antes de que esto sucediera nadie recordaba lo que estaba pasando. Saludos
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