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Las Tunas.- Los años 70 de la pasada centuria tuvieron gran significación en el desarrollo socio-económico tunero. Sus realidades de hoy tienen mucho que ver con aquel período difícil, pero de grata recordación. Iniciativas variadas, proyectos audaces, programas agroindustriales, instituciones de estreno y acontecimientos disímiles resultaron, entre otros, momentos de impacto en el accionar de la comarca.

Uno de los dirigentes que más propició el fomento del por entonces denominado Territorio Tunas fue el recientemente fallecido comandante Faure Chomón Mediavilla, quien ejerció por acá como primer secretario del Partido durante todo aquel decenio. "Yo llamo a aquella etapa mi hermosa Guerra de los Diez Años", le dijo en una ocasión a este periodista.

Faure, como solía llamarlo familiarmente el pueblo, era tunero de nacimiento, pues vino al mundo en 1929 en el batey del central Manatí. Tendría 3 años de edad cuando su padre fue expulsado del ingenio por profesar ideas comunistas. La familia se vio obligada a empacar y establecerse en Camagüey, donde transcurrieron los primeros estudios del niño.

En la tierra de los tinajones matriculó luego en el Instituto de Segunda Enseñanza, donde hicieron su debut sus inquietudes revolucionarias, por las que más de una vez sufrió prisión. Quiso estudiar una carrera y se encaminó hasta la Universidad de La Habana. En la histórica Colina hizo sus pininos como dirigente de la Federación Estudiantil Universitaria.

El 13 de marzo de 1957, como fundador del Directorio Revolucionario, fue uno de los atacantes al Palacio Presidencial, aquella acción heroica que tuvo el propósito de ajusticiar en su propia madriguera al funesto dictador Fulgencio Batista. En la refriega resultante de la intrépida arremetida sufrió algunas heridas.

En 1958 encabezó el grupo de combatientes que el Directorio envió al Escambray. Allí coordinó acciones con las columnas rebeldes que arribaron a la zona en octubre de ese año, al mando de los comandantes Ernesto Guevara y Camilo Cienfuegos. Faure acabó la guerra con el grado de comandante.

Consumado el triunfo revolucionaria de Enero de 1959, fue nombrado embajador de Cuba ante la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Luego ocupó cargos análogos en Vietnam, Bulgaria y Ecuador, y cumplió otras funciones también importantes. En 1972 asumió la dirección del Partido en Las Tunas.

UNA DÉCADA CON FAURE

La Enseñanza Preuniversitaria aquí tuvo en Faure al promotor de su primer instituto. Su estreno devino suceso, pues, hasta ese momento, los estudiantes debían becarse en La Habana o en Holguín para cursar el Bachillerato. El proyecto tuvo obstáculos. "No tenemos docentes preparados", dijeron los escépticos. Faure les replicó que sí los había, y que si no aparecían, él y su gente tomarían las tizas. Otros alertaron de una baja matrícula y hasta de falta de presupuesto.

Por fin, el primero de septiembre de 1971 abrió sus puertas en el antiguo Ayuntamiento -sede actual del museo provincial Mayor General Vicente García- el primer preuniversitario de la historia tunera. El regocijo de los jóvenes se desbordó por la ciudad. Faure fue el padrino del centro, al cual visitaba con frecuencia.

Tiempo después, irrumpió por acá la Enseñanza Universitaria, también a instancias suyas. La primera unidad docente tunera debutó en el curso 1974-1975. Su claustro estuvo compuesto por profesores voluntarios. Casi la mitad de los matriculados eran trabajadores interesados en carreras pedagógicas.

PERIODISMO Y CULTURA

El 26 de julio de 1978 se fundó el periódico 26, órgano del Comité Provincial del Partido y primer diario en la historia tunera. El nombre de la publicación se acordó en una asamblea partidista. Faure lo propuso por una consigna de la época que decía: "En Las Tunas siempre es 26". Una comitiva viajó hasta Santiago de Cuba -sede del acto central por el aniversario 25 del asalto al cuartel Moncada- para entregarle el primer ejemplar y que se lo hiciera llegar al Comandante en Jefe.

El movimiento escultórico tunero contó siempre con el apoyo de Faure. En un encuentro nacional celebrado aquí en 1977, él les ofreció a los artistas invitados ayudarlos en sus proyectos, siempre que fueran realizables. Al otro año, la ciudad comenzó a poblarse de obras donadas por ellos. El clímax fue la inauguración de la Fuente de Las Antillas, obra emblemática de la gran Rita Longa. Resultó el detonante para que Las Tunas fuera declarada Capital de la Escultura Cubana.

Además de tutor de muchos proyectos, Faure invitó a visitarla a personalidades del arte. Una fue José Reynerio Valdivia, el famoso mago Píter. Ambos eran amigos desde la época del Directorio Revolucionario en el Escambray. Píter acudió a su llamado en 1978 y aquí comenzó a soñar con la creación de una escuela y de una compañía. En 1998, convocó el Primer Festival Internacional de Magia. Ánfora, como se llama el popular evento, no ha dejado de realizarse.

También fue notoria su iniciativa de traer a Las Tunas a Blanquita Becerra, la gran diva del teatro vernáculo cubano. Ella llegó a la ciudad en los años 70 y aquí desarrolló una intensa actividad como promotora cultural. En la parte trasera de su casa fundó el Patio de la Trova, suerte de peña que disponía de un pequeño escenario para el canto y la actuación. Blanquita solía subir y mostrar su arte.

PRESENCIA UBICUA

Un acontecimiento de impacto en Las Tunas fue la inauguración del museo memorial Mártires de Barbados, que inmortaliza la memoria de los esgrimistas tuneros Leonardo MacKenzie y Carlos Leyva, jóvenes víctimas de aquel criminal sabotaje perpetrado el 6 de octubre de 1976. Faure orientó que la institución se convirtiera en un dedo acusador contra el terrorismo y exhibiera en sus vitrinas objetos personales, documentos e implementos deportivos de los inmolados.

Otras conquistas impulsadas por Faure fueron la creación en 1975 de la Escuela Vocacional de Arte. También el aeropuerto, el motel Cerro de Caisimú, la remodelación de la Feria y la consolidación de la Jornada Cucalambeana en El Cornito, el paraje de bambúes que vio andar a Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé, el más grande poeta bucólico cubano del siglo XIX.

Las zafras azucareras de la provincia contaron siempre con su seguimiento, que incluía recorrido por los cañaverales y los ingenios. También alentó obras como la fábrica de estructuras metálicas Paco Cabrera, la Terminal de Embarque de Azúcar a Granel de Puerto Carúpano, la urbanización y la vialidad de la ciudad y el Hospital General Docente Doctor Ernesto Guevara de la Serna, entre otras.

UN TUNERO EN LA HABANA

Hace 15 años, Faure vino a Las Tunas a inaugurar una base de campismo. En esa ocasión le pregunté que si lo podíamos considerar un tunero residente en La Habana. Me contestó:

"Pues sí, me considero un tunero que reside en La Habana. Tunero por nacimiento y camagüeyano por adopción. Un hombre que admira, que venera a los mayores generales Vicente García González e Ignacio Agramonte y Loynaz, quienes fueron, por cierto, amigos. Un cubano que vive orgulloso de serlo y de haber vivido junto a este pueblo buena parte de su vida".

Foto 1 Faure Chomón y Fidel en la inauguración de Carúpano
Junto a Fidel, en la inauguración de la terminal de azúcar a granel de Puerto Carúpano, el 20 de enero de 1978.
Foto 2 . Inauguración del Museo Memorial Mártires de Barbados

Faure promovió la apertura del Memorial Mártires de Barbados, abierto al público el 2 de julio de 1977.

Foto 3 En una asamblea partidista cuando era primer secretario de la organización en Las Tunas

 

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