limpieza farmacia

Las Tunas.- Llegué a la farmacia El Cuartelón de esta ciudad de Las Tunas y sus trabajadoras me dijeron, enfáticas, que no podía salir de allí sin conocer a Magalys Peña Corona.

Muchos la han tildado de “mujer orquesta”, porque hace de todo, sin cansancio. La sonrisa bonachona que no puede esconder siquiera el nasobuco y la mirada inquieta de quien tiene el mundo a su favor, me lo confirmó en cuanto la tuve delante.

Ya me habían contado que es, desde hace seis años, la persona encargada de la limpieza del local. Pero que también despacha, hace servicios de mensajería y atiende lo que haga falta para que el trabajo sea eficiente.

“Nosotros vamos a ganar la batalla a la pandemia, porque este es un país que lo ha ganado todo, pero todo, para que la gente esté bien. Y yo sé que esta vez va a ser así también”.

Y no la contradigo, igual lo creo. Así que me permito provocarla un poco y le comento que ella está casi en la edad en que no es recomendable salir de casa. Entonces me suelta una carcajada antes de responder.

“Sí, tengo unos achaques de hipertensión, pero muy de cuando en cuando, casi ni me acuerdo de eso. Soy una mujer fuerte y todavía puedo dar guerra. Lo saben mis dos hijos, mis nietos y hasta mi bisnieto, porque la familia ha crecido. Aquí soy útil. Ayudo en todo y sé tratar con público, porque antes de llegar a la farmacia trabajé 29 años en una placita. ¡Si habré visto cosas!”.

Sus compañeras me hablan de lo mucho que camina al día, a veces grandes distancias para llevar la medicina hasta la puerta de los pacientes y de cómo ya algunos llegan preguntando solo por ella, con la certeza de que así todo saldrá mejor.

Las escucho y pienso en cuánta gente como Magaly camina cada día este país, lejos de los flashes de las cámaras y las entrevistas para la prensa. Por personas así, anónimas y diligentes, Cuba tiene tantas victorias conquistadas y otras muchas por venir. La Covid 19 será, con certeza, una más.