PalmaresLas Tunas.- Los períodos de cuarentena no suelen descollar por su carisma. Permanecer confinado entre cuatro paredes, postergar para mejores momentos los planes y sustituir las rutinas por opciones emergentes son secuelas de estas medidas por lo común fastidiosas, pero siempre necesarias.

Un atardecer de sábado del pasado mes de mayo, una pareja de jóvenes conversa en el balcón de su apartamento:

-Mi amor, hoy no tengo deseo de cocinar -le dice ella a él-. Me encantaría que fuéramos a algún restaurante, a alguna cafetería, o a otro lugar por ahí... ¡Pero por esta Covid-19 todo está cerrado! ¿Tienes alguna propuesta? Ayúdame...

Él queda pensativo y responde: “Bueno, aquí tengo un número telefónico de la Empresa Palmares. Quien me lo dio me dijo que uno llama y solicita pizzas a domicilio, da la dirección y ellos las traen hasta tu puerta. Probemos a ver...”.

Él toma su celular y marca el número. Saluda, pregunta y le responden que, en efecto, prestan ese servicio. Pide dos pizzas y precisa su dirección. Inquieren la hora para la que las desean. “Lo más rápido”, les dice. Una hora después, tocan a su puerta, les entregan el pedido y ya están comiendo.

UNA OPCIÓN PARA APLAUDIR

-La aparición de la Covid-19 obligó a nuestra empresa a cerrar todas sus instalaciones -dice Alexis Guevara Martínez, subdirector comercial de la sucursal extrahotelera Palmares en Las Tunas-. Aun así, y en virtud de los buenos resultados obtenidos en otras provincias, seguimos ofertando productos, aunque de manera no convencional. Así fue como nos estrenamos en el panorama de los servicios a domicilio y para llevar. La acogida pública de esta iniciativa resultó excelente.

Según el funcionario, la novedad demandó poner a punto tres instalaciones que asumieran la tarea, así como los medios de transporte para trasladar los pedidos. Diseñaron también una campaña promocional en los medios de comunicación y las redes sociales para dar a conocer la flamante opción, que incluyó entregas a domicilio (en los llamados termopack) y otras para llevar a casa (en cajitas de cartón litografiadas). Así, comenzaron a vender “completas” (arroz, viandas, vegetales y plato fuerte), croquetas, gelatina, pizzas, espaguetis...

Los cocineros de Palmares contribuyeron a elevar la calidad del servicio con el uso de aderezos naturales y de productos de la zona. Además, la empresa dejó de comprar masa de pizzas y decidió que fueran sus trabajadores quienes la prepararan, lo cual dotó al producto de más suavidad. Al principio, las hacían grandes, pero, a instancias de los clientes, variaron sus tamaños para hacerlas accesibles a todos los bolsillos.

-En algunos momentos afrontamos dificultades, como el atraso en las entregas -admite Alexei-. Lo ocasionaba la cantidad de pedidos que se acumulaban, en especial de pizzas y espaguetis, los productos más demandados. A eso agreguemos que, en ocasiones, los choferes se extraviaban en los viajes y no localizaban las direcciones ofrecidas. Pero nos fuimos organizando y llegamos a resolver todos esos problemas.

Desde que irrumpió la pandemia en su contexto sanitario, las instalaciones tuneras de Palmares ofertaron sus servicios gastronómicos desde las 8:00 am hasta las 8:00 pm. Ante la potencial dificultad para llegar hasta lugares distantes en las entregas a domicilio, la dirección de la entidad orientó crear unidades en barrios situados en la periferia citadina, de manera que sus habitantes también se beneficiaran con la modalidad de adquirir alimentos para llevar a casa.

RENTABILIDAD, HIGIENE Y PERSPECTIVAS

-El servicio que prestamos no nos distrajo en ningún momento del propósito de cumplir con la política económica fijada por la empresa extrahotelera para sus sucursales provinciales -advierte Alexei-. Lo que hicimos entonces fue adecuar los precios anteriores a la Covid-19 a precios económicos, sin que eso nos ocasionara pérdidas. Es decir, durante la etapa tuvimos utilidades y eso robusteció nuestra rentabilidad. Palmares está reconocida como una entidad eficiente.

Los clientes consultados refrendan este criterio; como Aleida Mederos, quien más de una vez recurrió a ese servicio:

-Cada vez que solicité una entrega a domicilio, me admiró no solamente la puntualidad con la hora acordada, sino la higiene. En todos los casos, los muchachos que me trajeron las pizzas o los espaguetis no solo lo hicieron con guantes y nasobucos, también transportaron la comida bien embalada. Una podía consumir sin temor a contaminación o a contagio.

La sucursal tunera de Palmares tuvo durante la etapa más complicada de la pandemia una prueba de fuego de la cual no solamente salió vencedora, sino también fortalecida. Ahora la gente la conoce mejor y se le acerca más para solicitar sus servicios. Cuando todas sus instalaciones cuenten con sus correspondientes licencias sanitarias, la empresa habrá accedido a un momento cualitativamente superior.

 

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