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Las Tunas.- Hace hoy cinco años del regreso a Cuba de Gerardo, Tony y Ramón. Con la vuelta a casa de estos hombres quedó atrás el ciclo de injusto encierro en Estados Unidos de la llamada Red Avispa. Y también se escurrió el clamor de Freedom for the Cuban Five que determinó las claves del diferendo de Washington y La Habana por más de una década.

Hace pocos días estuvo visitando Las Tunas uno de estos hombres. Ramón Labañino Salazar, ahora desde sus funciones como vicepresidente de la Asociación de Economistas y Contadores de Cuba (Anec) llegó hasta este Balcón y, en medio de una sesión de trabajo, hizo un aparte con la prensa para saludar a los tuneros. No es la primera vez que desanda estas calles y no deja de resultar sorprendente siempre su modestia. La sonrisa diáfana tras un rostro, aparentemente agrio, y su voz suave y determinada.

“Cinco años que se dicen fácil y parecen mentira. Pero sí, han sido cinco años de mucha felicidad, de mucho cariño del pueblo y también, de mucha entrega a la Revolución en las nuevas tareas que se nos han asignado.

“En mi caso específico, en una misión directamente relacionada con mis estudios. Es una labor en la que me siento bien y aportando siempre en beneficio de la Revolución desde disímiles faenas cotidianas.

“Entre ellas, por supuesto, la actualización del modelo económico, los planes relacionados con la economía hasta el 2030. Pero lo más importante es que estamos aquí, en la primera trinchera de combate que es siempre la de los Cinco. Nos honra mucho. Vamos a celebrar estos cinco años con la familia, con los amigos, que son muchos.

“El 2019 ha sido difícil por el bloqueo y, además, muy intenso por las labores que hemos desarrollado en todos los frentes. No solo en la economía, también en el área política. Los libros que hemos escrito. Pero tenemos mucho más que hacer por la Revolución. Que nadie dude eso”.

Y entonces recordamos su paso lento al bajar del avión hace cinco diciembres atrás. Sabemos que sus rodillas tienen secuelas del frío de la cárcel y los años de cautiverio. Pero lo vimos regresar pletórico y también subir, con sus hermanos de causa, la cima del Pico Turquino.

En una de sus primeras entrevistas después de aquel 17 de diciembre habló del sol y de lo sobrecogedor de ver el amanecer cerca de los suyos. En paz. Sabe, sin embargo, que cada día es más complejo el escenario que rodea a este país. Sabe que son muchos los desafíos de América Latina.

“El momento actual es más complejo. Cuando nosotros salimos en libertad era Barack Obama el presidente de los Estados Unidos. Estábamos conversando hace unos días de eso: imagínate si nos coge en prisión el Gobierno de Trump, hubiera acabado con nosotros, de manera literal.

“América Latina ha sufrido golpes de estado de todo tipo. Primero fueron suaves, ahora más violentos como el que acaba de suceder en Bolivia. El neoliberalismo ha tratado de imponerse con su fuerza sobre nuestros pueblos de América, como dijo José Martí. Han engañado a los pueblos.

“Pero la fórmula se les agota. El neoliberalismo no ofrece nada nuevo, fuera de las recetas de que el gobierno no regule para nada al mercado y el mercado se autoregule con una ley de oferta y demanda sin límites. Una gran falsedad. Todo eso en apuesta por crearles más crisis a nuestros pueblos, endeudarnos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y entonces llegan las terribles medidas de ajuste.

“Nunca el imperialismo ha podido con nosotros y en 100 años más no podrá vencer al pueblo cubano. Vamos a crecer siempre, es la voluntad de los economistas y de nuestro Gobierno. Que nadie dude de eso. Será un fin de año marcado por cambios importantes en la forma de dirigir, pero siempre en beneficio de Cuba. Quisiera desearles a los tuneros un año nuevo lleno de optimismo. Que tengan mucha salud y energías. Siempre optimistas”.

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