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Las Tunas.- Al cierre del noveno mes del 2023 un total de casi 30 millones de pesos fueron a manos de la ciudadanía gracias a la caja extra que llegó para paliar la escasez crónica de dinero en efectivo de una economía local agobiada por la inflación. Sin embargo, las filas de personas junto a los cajeros tradicionales indican que todavía demasiadas de ellas, o bien desconocen de la existencia o no pueden aprovechar un servicio apetecido en tanto al momento de hacer una transacción monetaria tenga que mirar primero la billetera o el monedero y no al teléfono móvil. 

A FALTA DE CAJEROS…

Fue a inicios del año pasado cuando apareció aquí algo que de buenas a primeras multiplicó la cantidad nominal de nuevos “cajeros”. Ahora desde bodegas u otros establecimientos comerciales los titulares de cuentas bancarias asociadas a una tarjeta magnética, enlazada a su vez a la Banca Móvil, podían extraer su dinero “encerrado” en un pedazo de plástico o tras los códigos binarios de su teléfono inteligente. Pero, y siempre hay un “pero”, hacerlo dependería de la liquidez del comercio en cuestión.

Esa dificultad y otras como que las primeras cajas extras aparecieron ligadas a la plataforma EnZona, mucho menos popular que Transfermóvil, hicieron que los tuneros pareciera no enterarse de la novedad. Entre abril y diciembre del 2022 en todo el territorio apenas se realizaron 199 extracciones con un monto conjunto que no sobrepasó los 200 mil pesos. 

Este año el panorama comenzó a cambiar. Solo en agosto pasado las extracciones mediante esta vía superaron, y por mucho, las efectuadas en cualquier mes anterior, yendo más allá de los siete millones de pesos, el 25 por ciento más de lo extraído en julio, algo nunca visto hasta ese instante en los registros oficiales. En septiembre la curva continuó siendo ascendente dejando atrás la barrera de los 10 millones de pesos. Aunque el ritmo de crecimiento se enlenteció respecto a agosto, la cuantía es abismalmente superior que cualquier lapso previo.

Bancarización Las Tunas dos meses después 2ALGO HABÍA QUE HACER… Y SE HIZO

La caja extra “es un servicio que tiene gran aceptación en la población, pues supone una alternativa al déficit de cajeros automáticos”, comenta Roger Luis Nieves Fournier, especialista en Comunicación y Marketing del Grupo Empresarial de Comercio en Las Tunas.

La apuesta desde este sector ha sido seria. De solo 10 unidades con el servicio habilitado en febrero del 2022 y circunscritas a la cabecera territorial, hoy son 293.  En agosto último, confirma Nieves Fournier, fue que realmente los clientes comenzaron a utilizarlo. A tal punto que, afirma, “hubo un despegue, porque respecto a septiembre estos ingresos se duplicaron”.

Entre las empresas adscritas a Comercio Las Tunas sobresalientes en su utilización o que lo incrementaron figuran las ubicadas donde no existen cajeros automáticos o su cantidad es mínima: la de Manatí y sus homólogas en Majibacoa, “Colombia” y “Amancio”; sin olvidar los progresos en la mayor urbe tunera. La aspiración ahora, dice el experto, es lograr implementarlo en los establecimientos de Gastronomía en la cabecera provincial, pues solo lo tiene la unidad empresarial de base (UEB) Restaurante 1876.

Comercio Las Tunas está al tanto de los criterios recogidos por 26 que señalan a las bodegas como las depositarias del nudo gordiano que aleja a la caja… de quienes más la necesitan. 

En ese sentido, Raymel Espinosa Saborit, director adjunto del Grupo, admite que queda mucho por hacer en pro de la capacitación del personal que interactúa diariamente con los consumidores; también en continuar extendiendo la caja extra, pues solo está disponible en el 48 por ciento de las bodegas ubicadas en sitios en los que llega la red de telecomunicaciones.

Por hacer, además, comenta, está concretar sistemas de pago a sus empleados que lleven implícitos bonificaciones a quienes fomenten y empleen el cobro electrónico; algo que ensayan en una UEB de la Empresa Municipal de Comercio Las Tunas. “En la medida en que se aprecien resultados favorables se extenderá al resto de la provincia”, afirma.

Aunque Comercio lleva el mayor peso, de hecho, más de la mitad de las extracciones en el 2023 ocurrieron desde enclaves pertenecientes a dicha entidad, no es la única que ha “entrado en caja”, por así decirlo.

La Comercializadora de Combustible de Cupet en el Balcón del Oriente Cubano le robó la arrancada y extendió este servicio a sus 15 puntos de venta de gas licuado del petróleo desde mediados del 2022. “Pueden realizarse diariamente extracciones de hasta cinco mil pesos, siempre y cuando haya comenzado la venta. Previamente se habla con el trabajador del punto si existe el efectivo”, explica Anisley Garrido Miclín, especialista en Comunicación Institucional.

Cupet introdujo un incentivo, aún vigente fuera de la cabecera provincial, mediante el cual son colocados en una fila prioritaria los que al momento de adquirir la “balita” de gas harán también una extracción de efectivo. En la cabecera territorial por un tiempo ese mecanismo funcionó, pero ante la explosión de la demanda de ese particular, la entidad optó por continuar ofreciéndolo, pero los interesados deben permanecer en la cola de siempre.

De todas maneras su vocera aquí es enfática: “Si en el día la venta completa se efectuó por pago electrónico, o por la extracción de caja extra y el punto se queda en cero de efectivo es provechoso, pues no pagamos el servicio de traslado y, además, la población se benefició”.

Por su parte, la Empresa de Correos incorporó el mecanismo este año y, aunque su disponibilidad concreta está ceñida solo a la moneda obtenida por la venta de sus propios servicios o productos, el director, Douglas Leyva López, destaca lo positivo de tenerlo en 13 de sus oficinas, casi un tercio de todas las que tiene a lo largo de la provincia.  A través de esta prestación, en septiembre se extrajeron más de 350 mil pesos, cifra superior a la registrada en agosto. En el futuro, asevera, planean enlazar nuevas fuentes de liquidez que ensanchen las opciones de poner más dinero a disposición de los usuarios. Empero es poco probable que todas las unidades de Correos lleguen a tenerlo, pues en muchas la cuantía de efectivo disponible no parece suficiente.


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CON LOS DÍAS, ¿CONTADOS?

Si los programas oficiales de informatización de la sociedad hubieran avanzado lo suficiente quizás la caja extra nunca habría nacido, porque las aspiraciones hacia una economía digital van, precisamente, en sentido contrario de lo que esta significa. Recuerde que la meta continúa siendo la bancarización y digitalización de las transacciones monetarias, reduciendo la demanda del dinero tradicional.

Pero la realidad cubana dista mucho aún de ese escenario, pues la petición del papel moneda lejos de disminuir, aumentó, especialmente desde el actual año. Mientras, la cantidad de cajeros automáticos permanece estática y sin señales de que vaya a crecer en el futuro inmediato, y no solo porque a Cuba le sea comparativamente más caro sostenerlos, sino porque más temprano que tarde no habrá fabricantes.

El crecimiento de las extracciones a través de la caja extra lleva en sí, al mismo tiempo, una característica clave, depende de que suban las ofertas de bienes o servicios, porque si no se vende nada, no hay efectivo que ofrecer. Aquí, acotan los representantes del Grupo de Comercio, radica una de las razones por las que quizás nunca llegue a materializarse en sus 606 unidades con posibilidades de tenerla. “Hay bodegas que son de pequeño porte, con pocos consumidores y que recaudan escaso efectivo, ese es el motivo de que todo el potencial no cuente con el servicio”, explica Raymel Espinosa Saborit.

Además, su mera existencia encarna una contradicción: cuanto más las personas se vean compelidas a requerirla para realizar sus transacciones, significará que la estrategia gubernamental no está funcionando, porque el dinero seguirá sin regresar a los bancos.

Menos efectivo habrá en la medida en la que las autoridades tengan éxitos en hacer cumplir las resoluciones 111 del Banco Central de Cuba que aceleró la bancarización; y la 93, emitida hace poco por el Ministerio de Comercio Interior sobre la obligatoriedad de ofrecer la posibilidad del pago digital en sus establecimientos. Empero, la gradualidad en la implementación de ambas y los escollos actuales y futuros que enfrenten ambas, avizoran que el dinero en efectivo continuará siendo altamente perseguido por todos.

De ahí que todavía para el conjunto de instituciones gubernamentales, el incremento del uso de la caja extra es una buena noticia, pues funciona como válvula de escape a las tensiones cotidianas de la ciudadanía ante la carencia de billetes. Ya eso sería razón suficiente para que cambien de parecer quienes aún permanecen ajenos a ese servicio, la ven como una carga o como “más trabajo”.

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