indisciplinas socialesPuerto Padre, Las Tunas.- Las indisciplinas sociales presentes en nuestros barrios es un mal que corroe de manera silenciosa, pero insistente, la esencia fundamental de nuestros principios.

Tal problemática se torna más alarmante al constatar el actuar impune de los autores de esas conductas en las comunidades.

La falsa creencia de que estos desórdenes sociales son la tabla de salvación a la hora de resolver problemas acuciantes de la vida familiar cubana, limita el enfrentamiento abierto a estos fenómenos.

No obstante, para conseguir revertir estas actitudes es necesario adentrarnos en las causas del asunto para evaluar con mirada despojada de esquematismos, el porqué las personas justifican la convivencia con las ilegalidades.

El Período Especial provocó grietas en las familias que vivieron una realidad sin apenas alternativas económicas enfrentando reglas de mercado y modos de satisfacción desconocidos hasta entonces.

De esta forma comenzaron a desarrollarse tendencias que cambiaron el contenido de valores como la honradez, la responsabilidad, la laboriosidad, la honestidad, entre otros, a la vez que su interpretación varió a tono con actuaciones asumidas para satisfacer intereses individuales.

En ese contexto proliferó la pérdida de perspectiva ante la vida y la desmotivación hacia el trabajo y el estudio, al encontrar medios de consumo desligados del trabajo.

Hoy la sociedad cubana encara las secuelas de un Período Especial que laceró de manera evidente las simientes ideológicas de nuestro sistema y nos obligó a convivir entre actitudes negativas que se hacen comunes en la cotidianidad.

Esta circunstancia convierte al delito y las indisciplinas sociales en la mayor problemática contendiente con la pérdida de valores éticos y morales indispensables en cualquier medio social.

La apatía y la indiferencia que observamos en la mayoría a la hora de buscarse problemas y enfrentar enérgicamente lo mal hecho es incompatible con las raíces rebeldes de nuestro pueblo.

Entender que esta es una batalla en la que todos tenemos implicación es tarea pendiente en nuestra sociedad. En la medida en que seamos capaces de exigir nuestros derechos e interioricemos que nadie tiene la facultad legal de acaparar para luego especular con nuestros propios recursos, estaremos poniendo punto final en nuestros barrios al delito y a las ilegalidades.

Comentarios   

# Erlinda F. Leyva 30-05-2020 19:11
Hola! No se puede generalizar sobre tales actitides de indisciplinas. Faltan los inspectores, las autoridades adentro de las colas, las visitas de los Delegados a las colas, esto falta.
Sì hay orden en muchos lugares y tambièn depende de sus trabajadores que exigen disciplina al pùblico. La juventud està trabajando en cada lugar aquì en la ciudad cabecera tunera. Y la Prensa tambièn debe visitar las multitudes de gente haciendo cola.
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# Erlinda F. Leyva 30-05-2020 19:15
Si usted quiere ver orden y control?. Visite la Tienda Leningrado de Las Tunas y a otro extremo de la ciudad, visite la Tienda. El Criollito. En estos lugares mencionados hay mucha disciplina. Y de los barrios que se encargue el DTI que le pagan tremendo salario para que hagan un buen trabajo desde la misma vecindad para combatir las ilegalidades.
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# Erlinda F. Leyva 30-05-2020 19:20
Siempre para adelante y nunca para atràs. Ahora hay que pasar la pàgina vencida y abrir una nueva.
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# Erlinda F. Leyva 31-05-2020 13:34
Hola! Estoy muy agradecida por mis opiniones y criterios emitidos en esta plataforma digital del Periodico 26. Hoy mismo un ciudadano decìa que ocultaban opoiniones de la poblaciòn y gracias que le pude demostrar que no era cierto su criterio aùn siendo yo un poco o bastante exigente en algunos temas. Soy artista y Laureada no me voy a quedar sin participar en la gran batalla de mi pueblo tunero. De mi Patria. Muchas gracias a la direcciòn de Prensa tunera. Seguiremos...viviremos y venceremos como nos dijo el Presidente cubano al inicio de esta lucha contra la Covid 19.
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