Laritza y las niñas

Las Tunas.- Es pequeña la terraza de la familia Bejerano Marrero. Resulta la antesala de un patio espléndido en el que puedes estar, horas enteras, escuchando historias divertidas o compartiendo en el más puro ambiente criollo.

Un espacio que Laritza señorea a su antojo y al que decidió, en medio de la Covid-19, transformar en salón de clases para su pequeña y las mellicitas traviesas de la casa de al lado.

Las tres están en el mismo salón del círculo infantil Amiguitos del Minint cursando el Preescolar. Y la psicóloga que habita a esta joven madre sabe que esa es una fortaleza para continuar el proceso docente en el hogar en época de pandemia.

Llegan hasta allí, hasta la terraza, durante una hora en las mañanas de lunes a viernes. Traen bien puestos sus nasobucos y les esperan sillas separadas. A pesar de la distancia física, sonríen. Porque estos son tiempos de aciertos; y mirarnos, ayudarnos y acompañarnos están entre los más valiosos de la existencia.

Laritza lo sabe. Recientemente terminó su maestría y se desempeña en el seminternado República de Chile, de esta ciudad. El magisterio le brota, ¿cómo no ayudar entonces durante esta situación? La suya es, también, una actitud de valiente.

“Decidimos hacer materiales, preguntarles a las maestras del grado qué contenidos estaban dando para repasarlas aquí. Y bueno, terminamos en medio de una especie de casa de estudio. Yo les confecciono los materiales a las tres, preparo a la familia para que sepan cómo utilizarlos, les explico qué les doy en cada clase y después, lo concretamos con las niñas.

“Usamos los utensilios que se emplean en el grado, lo mismo componedores, plastilina, lápices de colores, crayola, cuadernos, temperas. Lo empleamos todo para que ellas no pierdan el vínculo y piensen que están en el círculo.

“Utilizo recursos reciclables: por ejemplo, de una caja de cartón, me salió un componedor. También les hice un grupo de cuadros en los que ellas sean capaces de poner diversos conjuntos y distinguir qué cantidades hay. Exhorto a los padres a que sean creativos. Son horas de ayudar a nuestros hijos a aprender y ser mejores”.